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Personas privadas de libertad trabajan en mantenimiento y refacción de escuelas

El programa Pelota al Medio a la Esperanza y el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) con el apoyo de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) promueven el trabajo de personas privadas de libertad en obras de refacción y mantenimiento en escuelas.

La experiencia se inició en la Escuela n.° 155 “República Federativa de Alemania” de Colonia Nicolich (Canelones), donde tres personas privadas de libertad en la Unidad n.° 7 efectúan tareas de mejoramiento en el patio del centro educativo.

La ejecución de la obra se programó para las vacaciones de primavera, con el objetivo de que el trabajo no interfiera con el normal funcionamiento de las clases. Durante este período, autoridades de los organismos que impulsan la propuesta realizaron una visita al centro educativo con el objetivo de acercarse a la experiencia y conversar con los trabajadores.

Sebastián, uno de los encargados de la refacción, contó que aprendió construcción en la Unidad, gracias a una capacitación brindada por arquitectos de la FOCAP. Con respecto a este trabajo, destacó la posibilidad de mejorar la realidad del centro. “Nos parece muy bueno ayudar a los niños, porque siempre somos la mala noticia y hoy estamos haciendo las cosas bien, queriendo salir adelante y ayudar a niños que no conocemos, pero que te llenan el alma”.

“Es lo que hace falta en las cárceles: más capacitación, más oportunidades y ayuda psicológica”, consideró.

Por su parte, el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, agradeció el compromiso, el esfuerzo y el aporte, al tiempo que afirmó que este tipo de experiencias reparatorias constituyen una mejora para la calidad de vida de la sociedad en su conjunto.

Dedicación y compromiso

Agustín Iparraguirre, director de Pelota al Medio del Ministerio del Interior, recordó que este programa de mejora de la convivencia se desarrolla en 34 escuelas de la zona metropolitana a través de la iniciativa “Moña”. La propuesta, que atiende a 4.600 niños y niñas por semana, promueve actividades culturales y deportivas enfocadas en la mejora de los ambientes escolares.

A partir de esta vinculación con las escuelas, la nueva apuesta permite identificar necesidades edilicias a través de los directores y poner en marcha la colaboración de las personas privadas de libertad a través del INR.

En este sentido, la directora del INR, Ana Juanche, valoró positivamente la experiencia, que definió como parte de una “política de justicia restaurativa, ya que las personas privadas de libertad vuelcan a la comunidad su trabajo, dedicación y compromiso”.

Por otro lado, la directora del centro educativo, Beatriz Laguna, manifestó que el trabajo de la cuadrilla constituye “un aporte imprescindible para la escuela, porque el mantenimiento de este espacio requiere de mucho trabajo”.