
El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd) presentó el informe “Evaluación de los Centros María Espínola”, un relevamiento realizado entre 2022 y 2025. El documento repasa los objetivos y componentes de la propuesta e incluye una caracterización socioeconómica de la población comprendida en el estudio y su desempeño.
Durante la presentación, el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Pablo Caggiani, señaló que las políticas de extensión del tiempo educativo adoptadas por la administración actual son consistentes con los hallazgos del informe.

“Lo primero que hicimos para extender el tiempo en nuevas instituciones educativas de Media fue instalar 61 aulas comedor, que habilitan la duplicación de las posibilidades de ampliar el tiempo, uno de los compromisos de esta administración”, indicó.
En segundo lugar, destacó la creación de una hoja de revisión de las diferentes modalidades de extensión del tiempo educativo que coexisten entre sí, con el cometido de evaluar los pros y los contras de cada una de ellas.

“Hay que extender el tiempo desde una lógica de cuidados e integralidad de la propuesta, pero hay que hacerlo además con un criterio de justicia que se cuenta en pesos. Esta evaluación viene a confirmar que algunas decisiones fueron más acertadas de lo que parecen”, valoró.
Por su parte, el director ejecutivo de Políticas Educativas, Antonio Romano, celebró el aporte del informe y la posibilidad de “aprender de lo que hacemos, para encontrar los mejores caminos que nos permitan alcanzar lo que se define como prioritario”.

En este sentido, hizo énfasis en la importancia de ofrecer propuestas de ampliación del tiempo educativo de educación Media en barrios que concentran un mayor índice de vulnerabilidad socioeconómica. “La incorporación de los comedores en estos centros es un aspecto a destacar, ya que permite dar respuesta al derecho a la alimentación de nuestros adolescentes”, subrayó.
El presidente del INEEd, Martín Pasturino, reflexionó: “Hay un conjunto de objetivos que se habían planteado como reducir la inequidad, mejorar el acceso, el egreso y los aprendizajes, la gestión de centros y la estabilidad docente que no se lograron. Es bueno empezar a pensar por qué y qué es lo que pasa”.

Resultados de la evaluación
La presentación del informe estuvo a cargo de la directora técnica del INEEd, Carmen Areche. Al inicio de su exposición informó que la experiencia de los Centros María Espínola se inició en el año 2021 con 12 centros, y se expandió a 59 en 2025. En este período su matrícula se multiplicó por algo más de cinco. Además, dio cuenta que durante todos los años relevados el tamaño promedio de los centros se mantuvo por debajo del registrado en el grupo de control.
El documento indica que las dos primeras cohortes estuvieron concentradas en centros de quintiles 1 y 2, lo cual fue seguido de un “proceso de desfocalización”. Sin embargo, en la medida en que las últimas cohortes incluyeron a menos centros que las primeras, en 2025 el conjunto de los centros María Espínola presentó un perfil focalizado en los quintiles bajos.

En este sentido, los estudiantes de los centros María Espínola evidencian una vulnerabilidad socioeconómica mayor que la registrada en el grupo de control. La diferencia es especialmente marcada cuando se compara el índice de vulnerabilidad socioeconómica entre los centros María Espínola y de control de la DGETP.
Otra de las conclusiones del informe destaca que la implementación de la experiencia fue heterogénea. “Esto es resultado no solamente de las diferencias entre tipos de centros, sino también de la debilidad de los sistemas de monitoreo, ya que no parece haberse logrado reorientar la implementación según los objetivos buscados”.

Permanencia y desempeño
El trabajo indica que en los estudiantes de noveno y décimo la permanencia registrada fue algo mayor entre quienes asistían a los Centros María Espínola. No obstante, entre 2024 y 2025 se observa una diferencia de casi 4 puntos porcentuales favorable al grupo de control.
Por otro lado, el porcentaje de alumnos que promovieron fue muy similar entre los Centros María Espínola y los de control. Al comparar la evolución por tipo de centro durante los años de implementación, se observa que en todos los casos (liceos, escuelas técnicas y CEA) la promoción fue más favorable en el grupo de control.
La comparación de la evolución de la promoción entre el período previo y el correspondiente al de la implementación de los centros María Espínola muestra que, si bien la diferencia es pequeña, estos centros mejoraron su tendencia en mayor medida que el grupo de control.

En términos del desempeño en lectura y matemática, la evolución del puntaje promedio registró que tanto en los centros María Espínola como en los de control, el valor observado en 2025 es algo menor al registrado en 2022. A su vez, la diferencia entre ambos grupos no fue considerada relevante.
En lectura se observó una tendencia favorable a los centros María Espínola y en matemática a los de control. No se encontró evidencia de una reciprocidad entre el tiempo de exposición y la obtención de mejores resultados.
El trabajo concluye afirmando que “las diferencias encontradas entre subsistemas, así como entre centros con distintos niveles de implementación, sugieren que la pregunta relevante no es únicamente si la modalidad produce efectos, sino también bajo qué condiciones y a través de qué mecanismos logra generar mejores resultados”.