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Informe sobre Educación Media Superior analizó desafíos: “Uruguay tiene mucha posibilidad de mejora”

El análisis “La educación media superior en perspectiva internacional: estructuras, modelos institucionales y consideraciones para el caso del Uruguay”, realizado por la consultora argentina Felicitas Acosta, fue presentado en Montevideo, con el propósito de identificar cómo fortalecer este nivel en Uruguay.

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) junto al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la presencia del rector de la Universidad de la República, Héctor Cancela, el responsable del programa de Educación de UNICEF, Alejandro Retamoso, entre otras autoridades, analizaron la investigación realizada por Acosta, quien es una referente de estudios de educación media en la región y el mundo.

El trabajo partió del dato de que en Uruguay, la Educación Media Superior (EMS) enfrenta un desafío persistente y estructural: apenas la mitad de los jóvenes concluye el ciclo obligatorio y para ello, plantea una pregunta estructurante: “¿qué regula la EMS cuando la escolarización se torna obligatoria y masiva?”.

A través de cuatro hipótesis, se desarrollaron algunos puntos a considerar: la persistencia de una lógica orientada a la preparación universitaria, la especialización disciplinar temprana, la permanencia de mecanismos selectivos que generan rezago y abandono, y una estrategia de universalización compensatoria, basada en programas de revinculación que conviven con estructuras tradicionales.

“El Estado tiene mucho para decir y democratizar. Esto es una propuesta de ordenamiento. Uruguay tiene mucha posibilidad de mejora a partir de la experiencia de los fracasos; es una discusión que forma parte del proyecto civilizatorio y que todavía debemos seguir pensando y transformando. Ningún derecho se consigue pidiendo ‘por favor”, afirmó el presidente de ANEP, Pablo Caggiani.

Asimismo, señaló algunos desafíos que entiende están vigentes y en los que se está trabajando.
Uno de ellos, explicó, tiene que ver con la masificación del nivel: “en otra época ya pasó con Primaria y Media. Ahora es bachillerato”. Como segundo punto, afirmó que no hay sistema de registro de los estudiantes exacto y que esto presenta una gran dificultad.

Como tercer desafío, señaló que, con las nuevas tecnologías, la cantidad de conocimiento que se produce es muy disruptivo: “Tiene a los sistemas en incertidumbre”.

En ese sentido, recordó que se están trabajando en varias líneas que buscan garantizar la calidad de vida de los estudiantes para lograr resultados a largo plazo: campañas de asistencia escolar, Ampliación del Tiempo Educativo, refuerzo en becas y alimentación.

En la investigación, encomendada por ANEP a Acosta, la especialista concluye que el país enfrenta un desafío estructural más que coyuntural y sugiere revisar mecanismos que regulan las trayectorias, mejorar las condiciones de acompañamiento estudiantil, la evaluación sistemática de políticas educativas y la construcción de estrategias sostenidas que favorezcan la finalización con equidad.