
La Cátedra de Educación Inclusiva promovió la realización del conversatorio “Transiciones: Ser Trans en la Educación Pública”, una instancia de intercambio donde los expositores reflexionaron en torno a experiencias propias vividas durante sus trayectorias educativas.
El encuentro, que se desarrolló en la Escuela de Artes y Artesanías “Dr. Pedro Figari” de la DGETP, contó con la participación de Josefina González, directora nacional del Departamento de Diversidad Sexual del Ministerio de Desarrollo Social; Gardis Hernández, maestra y educadora sexual del Instituto de Formación Docente de Rocha; Nahuel Costa, estudiante de Matemática en el Instituto de Profesores Artigas; Felipe Roldán, integrante de la Eskuelita Trans; y la maestra María Emilia Bordenave. La moderación estuvo a cargo de Fernanda Guedes.
Los expositores comenzaron recordando experiencias que los marcaron durante su tránsito educativo, que en algunos de los casos coincidió con el período en que iniciaron su transformación identitaria.

En este sentido, evocaron situaciones en las que algunos de sus docentes insistían en remarcar públicamente sus nombres legales por encima del nombre elegido y adecuado a sus identidades de género. Los ponentes dieron cuenta del malestar emocional que esto les ocasionaba y la pérdida de control frente al resto de sus compañeros, no pudiendo elegir cuándo, a quién o si deseaban contar su historia, ya que el docente vulneraba de manera deliberada aspectos de su esfera privada sin su consentimiento.
También relataron las dificultades que atravesaron para poder estudiar y formarse académicamente, sintiendo por momentos que la discriminación, la mirada permanente y el desconocimiento constituían un obstáculo infranqueable en sus metas educativas. Quienes habitaban en ciudades pequeñas del Interior, tenían que añadir a sus preocupaciones y retos personales la carga de un mayor escrutinio de parte de la sociedad.
Por otro lado, reconocieron que si bien en los últimos años se registraron grandes avances, es necesario continuar formando a los docentes con el objetivo de apostar a una mayor inclusión y realización de las personas trans en su pasaje por el ámbito educativo.

Escuchar, ver y estar
Durante su intervención, González afirmó: “Es mentira que las personas dejamos los problemas afuera. Todo lo contrario, creo que se potencian más, porque nos ponemos en diálogo con una otredad y cuando las niñeces, adolescencias y juventudes sufren violencia de cualquier tipo, el lugar de catarsis es el lugar donde mayor tiempo pasan, que por lo general es la institución educativa”.
Roldán afirmó que las instituciones generalmente “tienen unos mecanismos de expulsión silenciosos y sostenidos”. Por ello, destacó que los docentes que acompañan y sostienen a sus alumnos, contribuyen a la mejora de la vida de una persona que atraviesa una transición. “Pensar en la deserción nos devuelve la culpa a nosotros, porque no podemos sostener. Pero no podemos sostener porque la institución nos expulsa. Por eso prefiero hablar de desvinculación de los sistemas educativos”.
Por otro lado, Costa celebró: “Estoy en mi primer año de prácticas como docente y tengo un alumno trans que me lo crucé en la Marcha de la Diversidad y le dijo a una amiga: '¡ese es mi profesor de Matemática!', y ese profesor era yo. Es tan importante que se reconozca a los gurises y que se les preste atención, son cosas básicas: escuchar, ver y estar”.
“La educación pública me lo ha dado todo prácticamente. De venir de una familia con muchas carencias, la herramienta que tenía a mano fue la educación y es la educación. Soy maestra y tengo un grupo y un colectivo hermoso que me acompaña. Las redes son lo que sostienen y la comunidad es lo que nos puede dar la posibilidad de seguir conquistando y de seguir luchando”, valoró Bordenave.
Por último, desde su rol de maestra, Hernández hizo énfasis en la importancia de acompañar a los niños y niñas que eligen otra identidad de género. “Si yo no sé cómo se siente el otro o la otra y tengo que pensar que... ¿Por qué yo tengo que pensar si hay alguien que está sintiendo y ya sabe? Contámelo así yo te entiendo y te hago las preguntas directamente a ti”, reflexionó.

Reconocer la experiencia
Este año el ciclo “Cada historia cuenta” ofrecerá dos conversatorios más. El próximo titulado: “Negritudes: Ser afro en la Educación Pública Uruguaya”, se desarrollará el próximo 30 de octubre en Artigas, y el siguiente, “Migrantes: Ser migrantes en la Educación Pública Uruguaya”, se realizará el 30 de noviembre en Santa Rosa (Canelones).
Al inicio del primer conversatorio de esta serie de encuentros, la consejera del Consejo Directivo Central, Elbia Pereira, se preguntó: “¿Qué queremos de una educación pública uruguaya que atienda a todas y a todos? Cuando escuchamos y decimos, 'que nadie quede por fuera', es esto que ustedes hoy estarán narrando de cuestiones que suceden y, lamentablemente, lo están pasando, sufriendo, viviendo y generosamente lo están compartiendo con otros para poder avanzar en esta construcción. Nos falta como sociedad, como individuos y nos faltan políticas que profundicen aquello que otras y otros empezaron antes”.
Por su parte, la directora de la Dirección Sectorial de Integración Educativa, Gabriela Pérez, celebró la posibilidad de contar con un espacio de reflexión e intercambio, “donde parte del asunto consiste en escuchar. La idea de que ‘Cada historia cuenta’, es más que un modo de nombrar un ciclo, es una posición política, ética y pedagógica. Tiene que ver con reconocer la experiencia y que las cosas hay que poder conversarlas en voz propia, sin hablar por nadie”.
La coordinadora general del CFP, Mónica Suárez, hizo énfasis en la importancia de abordar esta temática desde la educación. “Entendemos que tenemos que empezar a voltear mitos, descubrir y descubrirnos en esta historia de construir la educación, una educación donde entendemos que debemos estar todos y todas”, concluyó.