Usted está aquí

La maestra María Espínola dejó su impronta en la Educación Pública uruguaya

Publicado: 
21/04/2021

Banner Espínola 2021-755x390.jpg

Uruguay tiene una nutrida lista de docentes, cuya vocación y dedicación encaminaron la construcción de la Educación Pública. La Maestra María Espínola es un claro ejemplo de entrega al ejercicio de la docencia, fundamentalmente en el ámbito de la Escuela Rural y en la Educación Media.   

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) recuerda y saluda la fructífera e importante trayectoria de la destacada Maestra, quién nació el 4 de diciembre de 1878 -en la entonces San Isidro de Las Piedras- y falleció el 28 de octubre de 1963 en Montevideo, a los 85 años de edad.

Hija de inmigrantes de las Islas Canarias muy vinculados al ambiente científico y cultural de nuestro país, cuando cumplió 4 años, la familia se mudó a la ciudad de San José de Mayo, donde su padre ejerció la medicina hasta su fallecimiento.

Desde muy temprana edad, María se destacó en el mundo de las letras, iniciándose en la carrera docente a los 16 años. Integró tribunales examinadores en las escuelas N° 11 y N° 69 de San José, y a los 23 años, se desempeñó como maestra rural en la Escuela N° 1 del Paraje Bañado -a pocos kilómetros de la capital departamental- convirtiéndose más tarde un su Directora.

En 1911, fue becada por el Gobierno Nacional a Estados Unidos y Europa. Durante esa experiencia, se interiorizó acerca de los métodos de enseñanza más avanzados de esos países. En 1914, ejerció como profesora –y se destacó en la función– en el Liceo Departamental de San José. Ese Liceo, actualmente lleva el nombre de su padre, el Doctor Alfonso Espínola Vega.

Primera entre pares

Entre 1916 y 1921, se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de Inspectora Departamental en el Consejo de Enseñanza Primaria y Normal. Precisamente, durante ese período fundó la Primer Escuela Industrial del Interior, en la ciudad de SAN JOSE, introduciendo la enseñanza técnica accesible para los habitantes alejados de la metrópoli montevideana.

En 1933, participó en el Primer Congreso de Maestros -realizado en el Paraninfo de la Universidad- junto a ilustres maestros como Agustín Ferreiro y Pedro Ferrari Ramírez.

Entre sus trabajos académicos, se destaca la redacción de la formulación del Programa de Escuelas Rurales, y el libro “La Escuela y el Progreso”, editado en 1922.

En esa publicación, abordó temas trascendentes, entre otros, el rol social de la Escuela en el medio rural, la repetición y el rezago escolar, la dignificación profesional del maestro rural y el carácter universitario de la carrera docente, los cuales, actualmente, siguen vigentes.

Un siglo de futuro

La actual Escuela Técnica de San José de la UTU –la primera Escuela Industrial del Interior- recientemente, cumplió un siglo de su fundación, como concreción del esfuerzo de la destacada docente María Espínola, cuyo nombre ostenta el referido centro educativo en su homenaje.

En su momento, se celebró la significación de ese Instituto emblemático, en la medida que materializa la importancia que Uruguay otorgó y reivindicó para la educación, como herramienta generadora de oportunidades en condiciones igualitarias de acceso a la formación para todos.

El referido centro educativo de la capital josefina, constituye un símbolo que permanece –a pesar del paso del tiempo- de las oportunidades que puede ofrecer la Educación Pública.

La visión de una educadora, María Espínola, refuerza el orgullo de lo que Uruguay logró hasta el presente, al tiempo que desafía al provenir, en la medida que, la incertidumbre y la nueva realidad están adelante.

Noticias relacionadas