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La pandemia y sus efectos sobre la violencia en niñas, niños y adolescentes

Publicado: 
27/05/2020

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Magdalena García, psiquiatra de niños y adolescentes, fue la protagonista del primer encuentro del ciclo para docentes “Prevención, detección y abordaje de situaciones de violencia a niños, niñas y adolescentes en tiempos de distanciamiento social”. La ponencia discurrió sobre los efectos de la violencia y factores que pueden agraviar su prevalencia.

García resaltó que los docentes son esenciales como figuras protectoras y que sin ellos “es imposible concebir el trabajo con niñas, niños y adolescentes y sus familias”.

“La violencia es un fenómeno que constituye un problema global, incluye tanto violencias estructurales como culturales y violencias interpersonales que surgen de las anteriores”, definió García.

La psiquiatra recordó la concepción del sociólogo noruego Johan Galtung quien define la violencia como resultante de factores estructurales, culturales y directos. “La violencia directa tiene detrás un comportamiento violento que la generó”, afirmó García.

 “El comportamiento violento oculta el concepto de niño, niña y adolescente, y hay una estructura cultural que avala o protege a ese niño y que tienen tanto que ver con la violencia como el gesto directo en sí”, manifestó García.

Agregó que la violencia también es un “fenómeno multisistémico, porque involucra al núcleo de crianza donde ese niño crece, el mundo y la situación histórica que se vive”.

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Desarrollo saludable

García citó otro concepto en el que la Organización Mundial de la Salud puntualiza el maltrato infantil en “(…) los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder”.

En este sentido, también vinculó la violencia de pareja puesto que el menor es expuesto a situaciones de abuso que pueden concluir en maltrato infantil. “A veces tiene un efecto en su desarrollo igual o peor que sufrir la violencia directamente”.

Desde la perspectiva de García “la violencia es una fuerza que daña la posibilidad de que un niño, una niña o un adolescente se desarrollen plenamente, porque desvía ese empuje de la naturaleza hacia la vida y la relación del individuo con el mundo”.

Por otro lado, expresó que si bien el daño causado por la violencia puede “instalarse” en la vida de los menores que la sufrieron, del mismo modo puede “restaurarse” si se intercede tempranamente y de manera acertada.

“Un niño o un adolescente necesitan que el mundo conozca quiénes son y qué necesitan para crecer y desarrollarse saludablemente”, expresó y agregó que también necesitan “de su comunidad, tener las necesidades básicas satisfechas y los cuidados para desarrollarse plenamente”.

La doctora parafraseó a Boris Cyrulnik, neurólogo y psiquiatra francés: “podemos asegurar que una niña, un niño y un adolescente con un cuidador estable puede resistir prácticamente a cualquier adversidad”.

La conferencia se puede observar a través del canal de YouTube de Plan Ceibal aquí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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