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Acreditación de Primaria revincula a la educación a cientos de uruguayos por año

Publicado: 
16/08/2021

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Las pruebas de acreditación de Primaria permiten asegurar el derecho a la educación a personas que por diferentes motivos no pudieron culminar la escuela. La experiencia no sólo habilita el acceso a nuevas oportunidades y a continuar estudiando, sino que devuelve la confianza y la autoestima a quienes se deciden a emprender este proceso educativo fundamental.

La Dirección de Educación de Jóvenes y Adultos (DEJA) del Consejo Directivo Central de la ANEP anualmente brinda la posibilidad a cientos de uruguayos comprendidos entre los 13 y los 80 años, aproximadamente, de fortalecer sus conocimientos y culminar la Educación Primaria a partir de la Prueba de Acreditación del Aprendizaje por Experiencia.

Existen 192 espacios en todo el país en el que maestros y talleristas brindan apoyo y enseñan a aquellas personas que desean culminar el ciclo Primario. Luego de cumplido este objetivo también los preparan para ingresar a la Educación Media Básica. En Montevideo, la propuesta educativa se sostiene en ocho centros.

Asimismo, todas las unidades carcelarias del país, así como los espacios del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (INISA), cuentan con maestros que preparan a las personas privadas de libertad para poder avanzar en sus conocimientos y certificaciones.

Las pruebas se desarrollan a lo largo del año y de acuerdo a un calendario propuesto por la DEJA. En Montevideo, la evaluación se realiza en las aulas del Instituto de Perfeccionamiento y Estudios Superiores (IPES) y en distintos espacios de contexto de encierro.

Los coordinadores de Montevideo, encargados de acompañar los procesos educativos y el trabajo de docentes, maestros y talleristas que se desempeñan en esta iniciativa, consideran que esta instancia es fundamental en la vida de las personas, ya que permite dotar de un cierre y de contenido a un capítulo incompleto que marca a fuego las trayectorias individuales y su devenir social.

Sebastián Valdés explicó que las propuestas pedagógicas se adaptan de acuerdo a los conocimientos, intereses y experiencias de vida de cada persona. Cada formato apunta a reforzar las habilidades y destrezas personales necesarias para culminar la Primaria. “A través de los docentes y en coordinación con nosotros, acuden a rendir la prueba en alguno de los diferentes períodos anuales”.

Estela Massiotti, también coordinadora de Montevideo, destacó que quienes “participan de una instancia como esta estuvieron toda su vida esperando porque por muchos motivos no pudieron terminar el ciclo Primario. Una de las participantes que dio la prueba hoy entró temblando y cuando salió estaba muy nerviosa. En estos momentos vemos toda la angustia y lo que hay contenido”.

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Estigmas

La educadora valoró que para las personas no haber terminado la escuela conlleva un estigma y un fracaso. “Es eso que me lo guardo (...) Otra persona que rindió la prueba hoy se puso a llorar tanto que no la podíamos parar y le había ido muy bien. Hay muchísimas personas para las que esta oportunidad representa la posibilidad de dar ese paso, sobre todo hacia ellos mismos. De decir 'pude, con esto pude en la vida'”.

Valdés afirmó que esta prueba y su preparación reconoce el derecho a la educación que no ha sido posible mantener por diferentes circunstancias de la vida. “Culminar la Primaria implica un paso más dentro de una trayectoria, y el esfuerzo que muchos hicieron para lograrlo genera autoestima y confianza”.

Otra de las personas que asistió a la prueba tenía como plazo máximo hasta ese día para certificar la Primaria en su trabajo o no podría seguir vinculado laboralmente. “Estaba muy nervioso porque era la prueba de su vida”.

Massiotti agregó que se trata “como maestros de alcanzar de nuevo a esa persona que quedó desvinculada. Es una reparación no solamente para ellos, sino también para nosotros”.

Los coordinadores destacaron que durante la pandemia la propuesta educativa se sostuvo a través de la virtualidad, pero en los casos en que las personas no tenían acceso a internet, el esfuerzo de los docentes permitió encontrar formas alternativas para que los materiales llegaran a sus destinatarios.

Carla Aberbuj recordó que siempre había que llegar a los hogares o a las personas sin conexión. “Los maestros desarrollaron estrategias y dejaban los materiales a sus alumnos en algún centro o con algún vecino. Sentir que el docente está del otro lado, aunque sea para tener una charla personal sobre lo que estaban viviendo, jerarquiza el lugar de la educación en las personas más allá de la edad”.

“Acá estamos, rescatando eso y dando una oportunidad que es de la vida misma. Cincuenta personas que son cincuenta historias de vida, gente que salía llorando y decía '¡Salvé!' Y uno los ve y era como el examen para recibirse de abogado o de médico. Vemos la emoción y cómo se les pasa la película de su propia historia, y el por qué no pudieron en su momento”, valoró.

Massiotti hizo énfasis en que el rol del maestro de jóvenes y adultos es diferente al rol del maestro de escuela porque es horizontal. “Nosotros aprendemos juntos porque la persona viene con el bagaje de la vida y nos enseña, no viene de cero, viene con todo su recorrido”.

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Un derecho humano

La directora de Jóvenes y Adultos, Marisa Grosso, destacó la labor de los maestros durante la pandemia y los buenos resultados que se obtuvieron. “Nuestros maestros siguieron trabajando y siguieron ayudando por distintos medios. Eso tiene mucho valor, entender que el docente siguió trabajando estos procesos con una población muy vulnerable, que requiere del apoyo para que la prueba se realizara con buenos resultados”.

“A veces nos olvidamos que la educación es un derecho humano. Esta es una forma de reinstalar este derecho. Todo lo tenemos escrito y todo lo leemos. Solemos perder de vista la importancia que tiene en la vida leer y escribir”, señaló.

Grosso informó que en la actualidad 919 personas privadas de libertad se preparan para rendir la prueba cuando estén listos. “El alumno se presenta cuando se siente seguro y cuando el maestro lo recomienda. No lo presionamos, sigue formándose hasta que se anima a presentarse. Como estudiantes han tenido fracasos anteriormente, entonces se sienten muy preocupados. Apelamos a que cuando se presenten estén en condiciones de aprobar”.

La directora reflexionó acerca de que existe analfabetismo aún entre quienes saben leer, ya que no comprenden la totalidad de lo que leen. En este sentido, también cuentan con maestros enfocados al fortalecimiento, para que si el alumno quiere pueda continuar con el Ciclo Básico. Asimismo, “los que salvan la prueba continúan con maestros de fortalecimiento hasta el próximo ingreso a Ciclo Básico. Garantizamos una contención para que puedan acceder al siguiente espacio educativo”.

“ANEP brinda la posibilidad a través de esta iniciativa de acceder a los ciclos educativos y a su culminación. Se trata de ampliar las posibilidades de trabajo, y que el que no sabía leer hace seis meses ahora pueda leer un cartel o ir al cajero. Se trata de incluirlo en la sociedad. Sin lectura y escritura no formás parte de la sociedad”, concluyó.

Más información sobre la prueba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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