El 96% de los alumnos que participaron del Programa Tránsito Educativo continúan estudiando

El Programa Tránsito entre Ciclos Educativos, que se desarrolla actualmente en 175 centros de todo el país, logró reafirmar la permanencia del 96% de los alumnos atendidos.

La evaluación realizada por el Plan de Tránsito entre Ciclos Educativos en su tercera fase de ejecución, contó con la participación de cien docentes comunitarios de 25 localidades de todo el país, mientras que autoridades del sistema educativo, inauguraron la jornada, el pasado sábado 28 de julio.

La maestra Teresita Capurro, consejera del Consejo Directivo Central (CODICEN) y coordinadora general del Plan; maestro Héctor Florit, director general del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP); profesor Juan Pedro Tinetto, director general del Consejo de Educación Secundaria (CES); y profesor Wilson Netto, director general del Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP); maestro técnico Carlos Solsona, director del Instituto Tecnológico Superior del Buceo; y la licenciada Lucía Pierri, en representación del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES); se refirieron al programa y lo valoraron como sumamente positivo en el combate a la desvinculación estudiantil.

Capurro expresó que “estamos en un momento de transición, que un día algunos anales dirán que acá hubo un grupo de soñadores compuesto por maestros y profesores, que comenzaron a coordinar sistemáticamente lo que reclamaban durante toda su carrera. Porque coordinar educación inicial y primaria con educación media, es algo que latía siempre en nuestros corazones”.

Asimismo, destacó el mayor logro de este programa hasta el momento “hemos logrado que el 96% de los chiquilines que comenzaron la experiencia, permanezcan en la actualidad en nuestros centros educativos”.

Por último, Capurro hizo hincapié en la importancia del aprendizaje en el aula para poder obrar con libertad, responsabilidad de los docentes que trabajan en este programa. “Son ustedes los que en el territorio, cara a cara con los chiquilines y sus familias, saben qué tienen que aprender para ir adquiriendo esas herramientas que les permitan avanzar y ser libres luego para elegir qué quieren hacer con sus vidas. Para manejar la libertad hay que tener conocimiento”.

Por su parte, Netto, destacó que la docencia es un elemento clave para la transformación de la sociedad y agregó, refiriéndose a la labor de los docentes de este programa: “en cada lugar y en cada territorio hay un conjunto de compañeros liderando acciones de carácter docente con el objetivo de acercarnos a esta transformación”.

Florit, efectuó un reconocimiento al trabajo que desarrollan en la actualidad estos equipos y destacó a una de las personas que ha colaborado y participado en este programa.

“La responsabilidad que tienen es muy importante, ya que están lidiando con el núcleo duro del fracaso, es decir con los pobres y con el tránsito entre ciclos donde se produce el alejamiento. Tienen entonces la mochila de generar alternativas, propuestas e iniciativas que puedan ayudar a desglosar un camino en el que se plantea -Julio Castro lo expresaba con mucha claridad hace muchos años atrás- ¿qué sucede cuando se culmina Primaria? ¿Qué pasa con Secundaria?”, parafraseó.

El jerarca informó que en los últimos años pasamos de tener 130.000 jóvenes en el tramo hasta 14 años de edad, a tener 696.000. “Cada uno de nuestros adolescentes es un capital enorme por el cual tenemos la responsabilidad de dar respuestas y esperanza”, expresó.

Tinetto valoró el trabajo realizado por los equipos docentes de enseñanza primaria y secundaria trabajando en conjunto. “Este es un esfuerzo exitoso que permite alcanzar logros que no podíamos imaginar”, indicó.

Además, reflexionó que cada niño y adolescente apoyado por el programa supone no sólo un éxito individual sino un modelo a seguir. “Los adultos que trabajan en este tipo de proyectos tienen la posibilidad de transferir estas experiencias a sus colectivos y aunque no estén involucrados directamente en el programa, podrá lograr adhesiones en el proceso educativo en esta fase de transición”, agregó.

Por último, se dirigió a los docentes “cada uno de ustedes son las semillas que nos permiten pensar que la universalización de la enseñanza media puede ser una realidad”.

Por otra parte, Pierri dijo que este programa surgió a partir de la resistencia de muchos actores del territorio nacional, sin embargo, antes de que existiera formalmente, ya había incipientes experiencias en este sentido.

Docentes de todo el país

La jornada incluyó exposiciones, trabajos de taller, plenarios y una disertación sobre políticas inclusivas, a cargo de la responsable de la Dirección Sectorial de Planificación Educativa, maestra Graciela Almirón.

La profesora Gabriela Olivera, que trabaja en el Chuy, departamento de Rocha, calificó el programa como muy positivo, particularmente en lo que atañe a compartir experiencias con los docentes comunitarios de todo el país. “Cuando una escucha los testimonios de otras compañeras, comprende que en sus lugares de trabajo se dan las mismas situaciones que nosotros vivimos a diario”, afirmó. El mayor inconveniente es la relación con las familias, que suele tener sus complejidades. “En esta etapa del trabajo, el núcleo duro es precisamente el familiar”, reflexionó.

En ese contexto, consideró que el gran desafío de futuro es integrar a la gente a este proceso de acompañamiento de niños y adolescentes, contemplando las particularidades de cada región geográfica.

Finalmente, pronosticó que los resultados concretos del programa se comenzarán a apreciar el año próximo. No obstante, valoró particularmente el importante logro de poder retener y continentar a los niños y adolescentes en las aulas.

Por su parte, la maestra Verónica Iglesias, que cumple sus actividades en la Escuela de Villa García de Montevideo, consideró que el encuentro fue sumamente positivo. “Lo importante fue tomar contacto con las experiencias de compañeros que se desempeñan en otras regiones del país. Eso hizo que el intercambio de ideas fuera muy rico”.

“El programa busca tener un perfil bien marcado, que no sea el de mero apoyo a los alumnos. Nuestra tarea es, primordialmente, la de acompañamiento”, explicó la educadora.

Finalmente, Verónica precisó que la clave es sensibilizar a las familias y a las organizaciones sociales y barriales, con el propósito de transformarlas en agentes multiplicadores de esta experiencia.

Cabe recordar que esta experiencia piloto se desarrolla actualmente en 175 centros educativos de todo el país, de los cuales 125 son escuelas, 25 liceos y 25 escuelas técnicas dependientes del CETP.

El Programa Tránsito Educativo tiene como objetivo abordar los riesgos específicos de desvinculación de los adolescentes del sistema educativo formal, en su pasaje de Educación Inicial y Primaria a la Educación Media Básica.