La iniciativa se extiende a cien escuelas y once jardines APRENDER en 2015, incluyendo a más niños, docentes y actores de la comunidad en una propuesta que pretende que la tarea de leer y escribir sea una tarea central, y a la vez compartida, en la escuela.

 

El Consejo de Educación Inicial y Primaria, la Coordinación de las Escuelas APRENDER y Prolee han estudiado la posibilidad de esta extensión desde fines del año pasado. Dada la rigurosa evaluación a que fue sujeta la experiencia, hoy puede afirmarse que esta herramienta de la ANEP genera un mayor relacionamiento de los niños y sus familias con la lectura y los libros, cuestión que redunda en la ampliación del universo cultural de los participantes y en el aprendizaje del lenguaje escrito.