Por pausa se entiende un silencio o una vocalización intercalada en el discurso oral. Las pausas relevantes a los efectos de la lectura son las pausas silenciosas, esto es, las interrupciones absolutas de la producción de sonidos en el habla. Estas pausas pueden ser obligatorias u optativas. Son obligatorias cuando están exigidas por la sintaxis, por el sentido del enunciado, como se muestra en los siguientes ejemplos. (Los símbolos # y (#) representan las pausas silenciosas obligatorias y optativas, respectivamente.)

(1) María estudia gramática.
(2) ¡María! # Estudia gramática.

(3) Los niños cansados se fueron a dormir temprano.
(4) Los niños # cansados # se fueron a dormir temprano.

En (3) podemos reconocer que hay dos grupos de niños: los niños que estaban cansados se fueron a dormir, mientras que los niños que no tenían sueño se quedaron despiertos hasta tarde. En (4) hay un único grupo en el que todos los niños estaban cansados.

Con respecto a la duración, las pausas de breve duración aparecen generalmente en enumeraciones, aposiciones, sujeto-predicado, subordinadas, etc., muchas veces representadas en la escritura por la coma, pero no siempre, ya que es un error escribir coma entre sujeto y predicado, por ejemplo. Las pausas que delimitan enunciados y que se corresponden en la escritura con los signos del punto, exclamación e interrogación, suelen presentar una duración mayor.

Las estructuras sintácticas condicionan la realización y la ubicación de las pausas y también restringen o prohíben su aparición. Por ejemplo, en español no son admisibles pausas ni entre el artículo y un nombre (*el # libro), ni entre un nombre y un adjetivo (*cuaderno # azul).

Un equivocado uso de las pausas puede generar enunciados anómalos, imposibles de interpretar, como se ve en los siguientes ejemplos:

(5) *Cuando Pablo bebe # el jugo de frutas se siente muy satisfecho.

(6) Cuando Pablo bebe el jugo de frutas se siente muy satisfecho.


Las pausas optativas son admisibles pero se puede prescindir de ellas y su realización o no depende en buena medida del valor expresivo con el que se puede dotar a los mensajes y de propósitos retóricos. Algunos autores las consideran elementos paralingüísticos.

Varios estudios han demostrado que el manejo de las pausas también parece ser muy importante en los juicios que los oyentes hacen sobre la personalidad de los hablantes.


Mag. Marianela Fernández Trinidad