La polisemia es la propiedad que tiene una misma palabra para representar varios significados, que pueden generarse por ampliación o restricción del significado original.

No es tarea fácil diferenciar una palabra polisémica de una homónima. Una de las formas posibles es utilizar el diccionario: para el caso de la homonimia cada palabra tendrá una entrada diferente; en la polisemia serán distintas acepciones dentro de la misma entrada, ya que se trata de una pieza léxica que tiene una etimología común. En el diccionario se representan como significado 1, significado 2, etc. Por ejemplo, veamos la entrada para mano en el Diccionario de la Real Academia Española:

(Del lat. manus).
1. f. Parte del cuerpo humano unida a la extremidad del antebrazo y que comprende desde la muñeca inclusive hasta la punta de los dedos. (...)

6. f. Trompa del elefante.

7. f. Cada uno de los dos lados a que cae o en que sucede algo respecto de otra cosa cuya derecha e izquierda están convenidas. La catedral queda a mano derecha del río.

8. f. Manecilla del reloj. (...)

11. f. Capa de yeso, cal, color, barniz, etc., que se da sobre una pared, un mueble, un lienzo, etc.

Otros ejemplos de polisemia:

(1) Apagá la llave general./¡Otra vez me olvidé de la llave!

(2) Fui a la Sierra de las Ánimas./Me lastimé el dedo con esta sierra.

(3) Ayer recibí una carta./Con esta carta me voy al mazo./Ese restaurante tiene una amplia carta de vinos.

Debemos recordar que la enseñanza de este punto es fundamental para el enriquecimiento del léxico o vocabulario de los estudiantes.


Mag. Marianela Fernández Trinidad y Lic. Luciana Aznárez