El cuento maravilloso recibe también el nombre de cuento mágico o cuento de hadas. Es un subgénero del cuento tradicional.

Los cuentos maravillosos atestiguan una antigüedad remota. Han sido los más estudiados por los folcloristas y antropólogos de todo el mundo, y ocupan el primer lugar en las colecciones publicadas. Existen numerosas obras de escritores con versiones de cuentos maravillosos, como los Cuentos de Mamá Oca publicados por Perrault, en Francia en 1697. También hay recopilaciones realizadas por folcloristas y antropólogos en las que se transcriben las versiones de narradores orales.

El cuento maravilloso se distingue de otros cuentos tradicionales porque en su argumento los seres humanos conviven de manera natural (no problematizada en el relato) con seres sobrenaturales o con objetos mágicos que resultan cruciales para el desarrollo de la intriga.

Al igual que las leyendas y los mitos, se encuentran situados en el pasado. En el cuento maravilloso tanto el tiempo como el espacio aparecen mencionados de un modo vago, lo que se puede apreciar en las fórmulas de inicio del tipo: «Había una vez, en un país muy lejano». El tiempo de los mitos, a su vez, se sitúa en un pasado muy remoto: «Al inicio de los tiempos, en la época de creación del mundo». Por otro lado, en las leyendas, a diferencia de los cuentos maravillosos, suelen mencionarse personajes históricos o lugares específicos.

Dispersión

Los cuentos maravillosos se encuentran dispersos en muy diversos continentes y culturas. Así, podemos encontrar una Cenicienta egipcia de muy antiguo origen, otra recopilada por los Hermanos Grimm en Alemania, otra en Japón y otra en Rusia, entre muchos otros países. En realidad, el nombre Cenicienta aparece solo en algunos relatos, en otros, el mismo argumento o uno muy similar recibe otros títulos. A este fenómeno se lo conoce como variantes de un mismo cuento.

También se puede encontrar un mismo incidente argumental, por ejemplo, «dejar a los niños abandonados en el bosque» en dos relatos diferentes, por ejemplo Pulgarcito de Perrault y Hansel y Gretel de los Hermanos Grimm, o «reparar en un objeto minúsculo que se encuentra debajo de una pila de muchos colchones» que se encuentra en La princesa y el guisante del dinamarqués Andersen y en un relato hindú del siglo XI d. de C., en el que un hermano repara que hay un pelo debajo de una pila de siete colchones. A este fenómeno se lo conoce como motivo, y permite ver las relaciones existentes entre los cuentos maravillosos y, también, entre estos cuentos y el mito o la leyenda, ya que en los tres géneros se encuentran motivos que se repiten.

Lic. Ruth Kaufman