Se llama estrofa a la agrupación de versos en un poema. Los rasgos que singularizan a una estrofa son el número de versos que la integran y la medida de estos, así como el tipo y distribución de las rimas que en ella aparecen. En español, la estrofa coincide generalmente con una unidad sintáctica: el enunciado se completa y aparece entonces la pausa estrófica.

Esta mujer angélica de ojos septentrionales,
que vive atenta al ritmo de su sangre europea,
ignora que en lo hondo de ese ritmo golpea
un negro el parche duro de roncos atabales.

(…)

Guillén, El abuelo.

La poesía en español presenta patrones estróficos fijos que oscilan entre un mínimo de dos y un máximo de diez versos. Son menos frecuentes las composiciones más allá de esta cantidad. Si a esto le sumamos las variables dadas por la medida de los versos y la aparición de la rima resulta que tenemos una extensa gama de realizaciones posibles para la estrofa. Para ilustrar esto pueden observarse todas las posibilidades que ofrece una agrupación específica, la de cuatro versos.

  • La copla: cuatro versos octosílabos (o menores) con rima asonante entre sus versos pares. Por ejemplo,

Estaba la pájara pinta
sentada en su verde limón,
con el pico recoge la rama
con la rama recoge la flor.

Estaba la pájara vieja
derribada en el viejo rincón,
con su pata remueve las plumas
agitadas de un duro temblor.

(…)

Padilla, Ronda de la pájara pinta.

 

  • La cuarteta: cuatro versos octosílabos (o menores) con rima consonante y cruzada (riman primer y tercer verso; segundo y cuarto). Por ejemplo,

Yo soy un hombre sincero
de donde crece la palma,
y antes de morirme quiero
echar mis versos del alma.

(…)

Martí, Poema I.

  • La redondilla: cuatro versos octosílabos (o menores) con rima consonante y abrazada. Por ejemplo,

Al llegar la hora esperada
en que de amarla me muera,
que dejen una palmera
sobre mi tumba plantada.

(…)

Lugones, La palmera.

  • El serventesio: cuatro versos endecasílabos (o mayores) con rima consonante y cruzada (riman primer y tercer verso; segundo y cuarto). Por ejemplo,

Era un aire suave, de pausados giros;
el hada Armonía ritmaba sus vuelos,
e iban frases vagas y tenues suspiros
entre los sollozos de los violoncelos.

(…)

Darío, Era un aire suave.

  • El cuarteto: cuatro versos endecasílabos (o mayores) con rima consonante y abrazada. Por ejemplo,

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.

(…)

Borges, Poema de los dones.

  • La cuaderna vía: cuatro versos alejandrinos, esto es, de catorce sílabas, con una única rima de tipo consonante. Por ejemplo,

De pequeña cosa nace rumor en la vecindad;
ya nacido, tarde muere, aunque no sea verdad,
y crece de día en día con envidia y falsedad;
poco le importa al mezquino lo que sea mezquindad.

(…)

Arcipreste de Hita, Libro de Buen amor.

  • El cuarteto lira: cuatro versos entre los que se combinan heptasílabos y endecasílabos con rima cruzada o abrazada. Por ejemplo,

Amor, cuando yo pienso
en el mal que me das terrible y fuerte,
voy corriendo a la muerte,
pensando así acabar mi mal inmenso;

(…)

De Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha.

  • La estrofa sáfica: combinación de tres versos endecasílabos seguidos de un pentasílabo acentuado en su primera sílaba sin presencia obligada de rima. Por ejemplo,

Tú me levantas, tierra de Castilla,
en la rugosa palma de tu mano,
al cielo que te enciende y te refresca,
al cielo, tu amo.

(…)

De Unamuno, Castilla.

  • La seguidilla: combinación de dos heptasílabos y dos pentasílabos alternados, estos dos últimos con rima asonante entre sí. Por ejemplo,

Eras niño de niebla casi en la nada; nombre de mi sonrisa detrás del alma.

(…)

Lars, Niño de ayer.

Todas las realizaciones aquí descritas corresponden únicamente a diferentes formas de la estrofa de cuatro versos. De igual manera sucede con estrofas de otras extensiones que se despliegan en numerosas posibilidades dando lugar al vasto repertorio de la estrofa en español. Para un conocimiento exhaustivo de este, se recomienda la consulta de algún manual de versificación española, por ejemplo, Manual de versificación española (Baher, Rudolf, Gredos, 1983), Resumen de versificación española (de Riquer, Martín, Seix Barral, 1950), Métrica española (Quilis, Antonio, Ariel, 2009).


Profa. Alejandra Galli