La rima es la recurrencia de fonemas a partir de la última vocal con acento entre dos o más versos.

Si la coincidencia se extiende a todos los fonemas posteriores a la última vocal tónica, hablamos de rima consonante:

Yo que sentí el horror de los espejos
no sólo ante el cristal impenetrable
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos

sino ante el agua especular que imita
el otro azul en su profundo cielo
que a veces raya el ilusorio vuelo
del ave inversa o que un temblor agita


Borges, El espejo.

Hay que tener presente que al ser la rima un elemento de carácter fónico las variantes de grafía de un mismo fonema no constituyen un impedimento para que la rima se realice plenamente.

Si la coincidencia atañe únicamente a los fonemas vocálicos, hablamos de rima asonante:

Yo me alejé de tu lado
queriéndote sin saberlo.
No sé cómo son tus ojos,
tus manos ni tus cabellos.
Sólo me queda en la frente
la mariposa del beso.

García Lorca, Madrigal.

El lugar en el que aparecen preferentemente las palabras fonéticamente equivalentes es la posición final de verso aunque existe un tipo particular, pero poco frecuente, que recibe el nombre de rima interna. En el transcurso de un poema la rima puede aparecer en múltiples combinaciones. Esto quiere decir que los versos que la presentan pueden estar en relación de sucesión o alternados.

Los sistemas de rima del español incluyen:

  • La rima continua, cuando en una sucesión de versos consecutivos se reitera la misma secuencia fónica.

Por ejemplo, 

  • La rima pareada, cuando la reiteración de sonidos se produce en un par de versos consecutivos.

Por ejemplo, 

  • La rima abrazada, cuando en un grupo de cuatro versos el primero rima con el cuarto y el segundo lo hace con el tercero. Por ejemplo,

 

  • La rima cruzada, cuando en un grupo de versos riman entre sí los pares y del mismo modo los versos impares. Por ejemplo,

Prof.a Alejandra Galli

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