Se trata de un género mixto en el que suele combinarse un lenguaje visual o icónico y un lenguaje verbal, aunque el lenguaje verbal puede estar ausente. A través de una serie de imágenes secuenciadas, que como se dijo antes pueden estar o no acompañadas de texto, se narra, según Román Gubern (2011), una historia, un acontecimiento o un mensaje.

El código visual o icónico que se emplea en la historieta se encuadra en las viñetas que encierran las imágenes. Una viñeta puede hacer foco en una escena general, por ejemplo una calle de una ciudad, en el cuerpo de uno o dos personajes o, incluso, en el primer plano de un rostro o un gesto. Se usan líneas cinéticas para dar la idea de movimiento y diversos recursos gráficos para expresar emociones y estados de ánimo. Entre los recursos gráficos cabe destacar el uso del color o de la luz y la sombra, y las texturas de grises en las historietas en blanco y negro. La representación de lo gestual es central en la historieta por lo que es importante prestarle atención al momento de leer.

El código verbal se expresa a través de los globos diálogo de la historieta y de los recuadros. En los globos se coloca lo que piensan o dicen los personajes. Constan de una parte superior en forma de globo y de un rabito o delta que señala al personaje que está hablando o pensando. En los recuadros, un narrador externo presenta datos que permiten situar espacial o temporalmente la escena.

Las historietas también se valen de las onomatopeyas para representar tanto sonidos del ambiente (frenadas, tiros, golpes, timbres) como de los personajes (gritos, risotadas, estornudos, ronquidos). Esta representación es a la vez icónica y textual, ya que se varía el tamaño y la forma de la letra en función de la onomatopeya presentada.

Lic. Ruth Kaufman