Presentación

El Programa de Lectura y Escritura en Español (ProLEE) fue concebido por el Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública en 2011 e inscripto en la una de las líneas de trabajo denominada Proyectos de Impulso a la Inclusión Académica. Su cometido central es atenuar las inequidades surgidas de desigualdades sociales y culturales a través del mejoramiento de los niveles de lectura y escritura de los estudiantes uruguayos. Actualmente,  ProLEE se halla integrado al Programa Políticas Lingüísticas al ser establecido por la ANEP como  uno de los ejes transversales y articuladores de su política educativa.
Al observar la trayectoria de los estudiantes en el sistema educativo la ANEP constata determinadas rupturas y fragmentaciones. Estas se ubican coincidentemente al iniciar un nuevo ciclo escolar y más precisamente cuando el estudiante transita de un subsistema a otro. Específicamente estos quiebres (evidenciados en altos índices de repetición, rezago y desvinculación) acontecen mayormente en los primeros años de educación primaria y educación media. Es justamente en estos períodos donde el sujeto se enfrenta no solo a una nueva dinámica institucional sino también al aprendizaje inicial de la lectura y la escritura y a la necesidad de dominar estas herramientas para aprender en los diversos campos del conocimiento.
Por ello la inclusión de los estudiantes en las instituciones educativas no se puede pensar en ausencia de una política lingüística transversal a todos los subsistemas que conciba a la lectura y la escritura como constructos básicos de ciudadanía.
Esta situación dio lugar a que la ANEP implementara el Programa de Lectura y Escritura en Español (ProLEE) con la finalidad de trascender la mirada acotada que cada subsistema y diversos entes del Estado realizan sobre ciertas limitaciones de los estudiantes en este campo -puestas de manifiesto por diversas evaluaciones nacionales e internacionales- y se configurara como un nuevo paradigma sustentado en tres pilares: la centralidad del enfoque en el estudiante y en su proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura; la transversalidad del abordaje, con estrategias que comprendan a la totalidad de los subsistemas (CEIP, CES, CETP, CFE); y la promoción de la corresponsabilidad de los diversos actores-docentes, estudiantes y comunidad- en las acciones de mejora de la lectura y escritura.

El problema

La percepción social de familias y docentes, así como también algunos resultados de medición, coinciden en la existencia de dificultades en la lectura y en la escritura de los estudiantes de los distintos subsistemas. Las evaluaciones nacionales e internacionales muestran un correlato entre los niveles más bajos de aprendizajes de la lengua escrita y los niveles socioeconómicos y culturales más desfavorecidos. Estos datos están señalando la existencia de un problema grave en el área del conocimiento lingüístico que se desborda necesariamente hacia otras áreas del conocimiento, ya que el primero es sustento de buena parte de otros aprendizajes. La lectura dificultosa o ineficaz repercute no solamente en el desempeño social del individuo y en su capacidad para conocer el mundo que lo rodea sino también y directamente en las posibilidades de acceso al conocimiento científico, ya que este depende radicalmente de los contenidos vehiculizados a través de textos escritos, estén estos en soporte papel o en soporte digital. Surge de allí la necesidad de enfatizar, coordinar y promover acciones a largo y mediano plazo pero también de pensar en estrategias de impacto que colaboren en revertir, con cierta urgencia, el relacionamiento de muchos de nuestros estudiantes con la cultura escrita. Por lo antedicho será necesario, para garantizar el derecho a la alfabetización y a la cultura, mantener sobre la lectura y la escritura una perspectiva sistémica donde docentes, estudiantes, familia y comunidad avancen en su aprendizaje a lo largo de toda la vida.En comunidades sociales crecientemente letradas, la construcción de ciudadanía y el acceso al ejercicio de los derechos está fuertemente ligada a las competencias lingüísticas de los ciudadanos.

Acciones

ProLEE desarrolla un conjunto de acciones con un fin acotado: la elaboración de materiales que fortalezcan el dominio de la lectura y la escritura de los estudiantes y atiendan su nivel real de conocimiento, independientemente del grado curricular en que se encuentren. Leer y escribir se han constituido históricamente como herramientas básicas que permiten el acceso a la cultura y el conocimiento y por tanto posibilitan la permanencia y continuidad de los estudiantes en el sistema educativo formal. La producción de materiales es organizada en base a tres líneas de trabajo, necesariamente relacionadas entre sí: Materiales para docentes, Materiales para estudiantes y Materiales para la formación de una comunidad letrada.

Materiales para docentes

Los materiales están dirigidos a los maestros, profesores de lengua y docentes en general. Estos buscan apoyarlos en la comprensión cabal de los programas y ofrecerles propuestas de análisis de algunos de sus contenidos más relevantes, ya por su centralidad para la enseñanza de la lengua escrita, ya por su novedad en la tradición pedagógica nacional. La mayoría de ellos impulsan la reflexión sobre las reformulaciones que el saber teórico de la lengua escrita demanda, como objeto de enseñanza, al ingresar al aula.

Materiales para estudiantes asociados con los tipos lectores y/o escritores

Se caracterizan por promover avances en el conocimiento letrado que el estudiante posee más allá del grado que esté cursando. La variedad y cantidad de propuestas elaboradas permiten al docente adjudicar a sus alumnos aquellas actividades que más se ajusten a sus necesidades de aprendizaje. Estas propuestas incluyen textos de creciente complejidad que apuntan a desarrollar las prácticas de lectura y escritura con creciente autonomía. Colaboran con la formación del sujeto como lector y escritor al desarrollar los diferentes componentes de la lectura y la escritura como son: el conocimiento del sistema de escritura, el conocimiento lingüístico, el conocimiento discursivo, el comportamiento lector y escritor y la comprensión y producción textual. Se espera que el desarrollo de estos componentes, de manera interrelacionada, posibilite la inclusión de los estudiantes en la cultura escrita como ciudadanos críticos y creativos.

Materiales para la formación de una comunidad letrada

En el entendido que la formación de una comunidad letrada demanda iniciativas que involucren activamente a los diversos actores, ProLEE implementa tres proyectos centrados en la formación de niños, jóvenes y adultos como lectores. El objetivo central es contribuir al desarrollo de la autonomía de los estudiantes para que puedan apropiarse de la cultura de los libros y del lenguaje escrito. Esto les permitirá ampliar sus niveles de comprensión lectora, procesar información en cualquier soporte, producir textos y atribuirles significado. En suma, el conjunto de los materiales posibilitará al estudiante gestionar su lectura personal hasta convertirla en una actividad permanente.
Biblioteca Solidaria: proyecto que involucra a 500 escuelas públicas de Uruguay y que apela a los diversos actores de la comunidad para instalar la lectura frecuente con el propósito de que los niños expandan sus referencias culturales de manera de acceder a la mayor y mejor comprensión de los textos escritos.

Joven Lector: es un proyecto destinado a los estudiantes de educación media del Consejo de Educación Secundaria, del Consejo de Educación Técnico Profesional y de Educación media básica modalidad rural 7°, 8° y 9°. El cometido central es fortalecer al estudiante como lector al formarlo como mediador de lectura de niños pequeños que asisten a instituciones educativas de la primera infancia. Impulsa el protagonismo juvenil y la movilización comunitaria en torno a la lectura de cuentos.

Muestra itinerante de la Literatura infantil y juvenil: es un proyecto destinado a estudiantes de magisterio, profesorado de Español y de Literatura. Busca vincularlos con una amplia colección de obras de referencia y promover la construcción de criterios de selección de títulos ya que estos se constituirán en soporte de muchas de las prácticas letradas que impulsarán los futuros docentes en las instancias de enseñanza de la lengua escrita.

Dinámica de trabajo del Programa

Como se ha mencionado el cometido central de ProLEE es elaborar materiales estratégicos que puedan colaborar en superar la situación problema: el nivel insuficiente de conocimiento de la lengua escrita por parte de los estudiantes. Cabe mencionar que la decisión sobre la selección del tipo de material a elaborar está asentada en el diálogo permanente que el equipo de ProLEE establece con los maestros y profesores. Frente a cada propuesta se consulta a los docentes destinatarios del material que se está elaborando para que estos colaboren en el ajuste de los mismos según las necesidades de enseñanza de los docentes y de aprendizaje de los estudiantes.

Comisión coordinadora

La Comisión Coordinadora está integrada por delegados de cada subsistema. Considera la adecuación de los avances realizados por ProLEE y la pertinencia de los materiales que se elaboran con respecto a las instituciones representadas.

Comisión concultiva

La Comisión Consultiva está integrada por las instituciones que son referentes en el campo de la literatura, lectura y los libros. Colabora orientando las acciones que ProLEE desarrolla en este sentido.

Integración del equipo técnico

El equipo de trabajo fue seleccionado a través de dos llamados abiertos realizado en febrero y octubre de 2011 comenzando las tareas en junio de 2011. Está integrado por profesionales de variado origen académico, graduados y posgraduados en el área de las Ciencias del Lenguaje así como docentes de Educación Primaria, Secundaria, Técnico Profesional y Formación Docente.