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La escuela pública en nuestro país
atiende a más de 310.000 niños en su red de centros
de educación común. Nueve de cada diez niños
uruguayos en la enseñanza común asisten a establecimientos
de educación pública. Esto hace que la composición
social del alumnado seguramente corresponda al de la población
de dicho grupo etario, lo que obliga al sistema a generar mecanismos
que le permitan, en primer lugar, conocer la condición sociocultural
de la población que atiende para, en segundo lugar, diseñar
intervenciones que respondan efectivamente a las problemáticas
que dicha condición pudiera implicar.
En este sentido, entre los meses de setiembre
y diciembre de 2005, la Administración Nacional de Educación
Pública (ANEP) completó el Relevamiento del contexto
sociocultural de la totalidad de los centros educativos de Enseñanza
Primaria. La información surgida permitió profundizar
en el conocimiento de los perfiles de los alumnos que asisten a Educación
Primaria pública común, cuyos principales rasgos se
resumen a continuación. Esta caracterización es posible
además porque el Relevamiento se hizo sobre los hogares de
una muestra representativa de alumnos en cada escuela, lo que garantiza
la calidad de la información.
Los resultados permiten afirmar que un
porcentaje muy importante de los niños atendidos en escuelas
urbanas de la educación pública común proviene
de hogares con niveles de escolarización bajos o muy bajos.
En efecto, en más de cuatro de cada diez casos, la madre o
persona que ocupa su lugar presentan como máximo nivel educativo
Primaria Completa o menos. En el otro extremo, apenas un 15% del total
de alumnos pertenece a hogares cuyas madres han culminado la Enseñanza
Media o iniciado estudios de nivel Terciario.

Fuente: Gerencia de
Investigación y Evaluación de CODICEN.
Una situación similar
se observa respecto a la dimensión socioeconómica de
las familias. Un 40% de los niños
atendidos por las escuelas públicas urbanas de Educación
Común vive en hogares pobres (tienen al menos una Necesidad
Básica Insatisfecha en el hogar). De ellos, casi la mitad (17%
del total de alumnos) presenta insatisfacción en dos o más
de las dimensiones consideradas por el índice de NBI.
Fuente: Gerencia de
Investigación y Evaluación de CODICEN.
Asimismo, los resultados del relevamiento
indican que aproximadamente un 40%
de las familias de los alumnos (37,6%) declaró haberse inscripto
para el Plan de Emergencia al momento de la recolección
de los datos (setiembre/octubre 2005). Esta información resulta
indicativa de la autopercepción de indigencia de los hogares.
La inscripción al plan, independientemente de ser aceptado
o no, implica que esa familia evalúa que su situación
amerita recibir una compensación diseñada para atender
a los hogares en situación de emergencia social.

Fuente: Gerencia de
Investigación y Evaluación de CODICEN.
Por otra parte, la información
recogida alerta sobre problemas vinculados con la integración
social de los hogares de los alumnos. Aproximadamente
la cuarta parte de los niños (27%) proviene de hogares con
señas de desintegración laboral, es decir, hogares
en los que el jefe se encuentra desocupado o en un empleo considerado
"precario" (hace changas, es vendedor ambulante, trabajador
callejero, recolector o clasificador). Adicionalmente, un
13% vive en un asentamiento irregular (desintegración territorial).
En tanto, en una proporción similar (11,5%) se registran indicios
de desintegración educativa, esto es, la presencia en
el hogar de al menos un niño de entre 5 y 15 años de
edad (tramo de educación obligatoria) que no se encontraba
asistiendo a educación formal de ningún tipo al momento
del relevamiento.
| Alumnos asistentes a escuelas
urbanas de Educación Común (CEP) según integración
laboral, al territorio y educativa del hogar. Año 2005. |
| |
Integrado |
Desintegrado
/ 1 |
Total |
| Dimensión de integración
laboral |
73,0% |
27,0% |
100% |
| Dimensión de integración
al territorio |
86,3% |
13,7% |
100% |
| Dimensión de integración
educativav |
88,5% |
11,5% |
100% |
Fuente: Gerencia de
Investigación y Evaluación de CODICEN.
1/ Se considera que un hogar presenta
desintegración laboral si el jefe se encuentra en alguna de
las siguientes situaciones: desocupado, hace changas, es vendedor
ambulante, trabajador callejero, recolector o clasificador.
En síntesis, el Relevamiento de Contexto
Sociocultural 2005 confirma y permite precisar, a partir de información
obtenida de primera mano de los hogares, los diagnósticos preexistentes
sobre la población atendida por el sistema público de
Educación Primaria. Los resultados demuestran que la escuela
pública atiende en la actualidad a una población con
altos grados de vulnerabilidad social. Esto se constata en el bajo
capital educativo de los hogares de los niños que concurren
al sistema primario, en el alto porcentaje de hogares que no logran
cubrir sus necesidades básicas, así como en la importante
proporción de familias que exhiben problemas de integración
laboral, educativa o territorial.
Por otra parte, es importante tener presente
que existen situaciones heterogéneas entre las escuelas públicas
de Educación Común en cualquiera de las dimensiones
reseñadas. En ese sentido, resulta elocuente la comparación
de los distintos indicadores entre el 20% de las escuelas de contexto
sociocultural más crítico (Requerimiento 1) y el 20%
de las escuelas de contexto más favorable (Requerimiento 5).
La proporción de niños provenientes
de hogares con bajo capital educativo (madres con Educación
Primaria completa o menos) es casi cuatro veces mayor en las primeras
que en las últimas: 63,1% frente a 17,6%. En el otro extremo,
el porcentaje de niños con alto capital educativo (madres con
Segundo Ciclo completo o más) es nueve veces mayor entre las
escuelas de contexto más favorable (35,5%), y representa apenas
un 4% entre los niños asistentes al 20% de escuelas de mayor
nivel de vulnerabilidad.
Resultados similares se obtienen al comparar
los indicadores de pobreza e integración social: el 64,8% de
los niños asistentes a las escuelas de Requerimiento 1 vive
en hogares con NBI, proporción que cuadriplica a la registrada
en las escuelas de Requerimiento 5 (16%). Así también,
entre las primeras el 43,1% de los alumnos proviene de hogares con
dificultades de integración laboral, el 35,5% vive en un asentamiento
irregular y el 20,4% presenta señales de desintegración
educativa. Dichos porcentajes descienden, respectivamente, a 14%,
3,2% y 4,5% si se considera únicamente el 20% de escuelas de
contexto más favorable.
| Alumnos asistentes al
20% de escuelas urbanas de Educación Común (CEP)
más críticas y menos críticas según
indicadores seleccionados. Año 2005. |
| |
Requerimiento
1
(20% de escuelas de mayor criticidad) |
Requerimiento
5
(20% de escuelas de menor criticidad) |
Total |
| Capital educativo bajo (madres con
Primaria completa o menos) |
63,1 % |
17,6 % |
42,2 % |
| Capital educativo alto (madres con
Segundo Ciclo completo o más) |
4 % |
35,5 % |
15,5 % |
| Necesidades Básicas Insatisfechas
(al menos una) |
64,8 % |
16 % |
40,3 % |
| Desintegración laboral (jefe
desempleado, changas, etc.) |
43,1 % |
14 % |
27 % |
| Desintegración territorial
(hogar en asentamiento irregular) |
35,5 % |
3, 2% |
13,7 % |
| Desintegración educativa (niños
de 5 a 15 años que no asisten a enseñanza formal) |
20,4 % |
4,5 % |
11,5 % |
Fuente: Gerencia
de Investigación y Evaluación de CODICEN.