¿Cómo influye la asistencia a Educación Inicial en la posterior extraedad en Educación Primaria?

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Desde la pasada década la educación pública viene realizando un esfuerzo significativo por lograr una cobertura universal entre los niños de 4 y 5 años. Ya se ha logrado el acceso universal de los niños de 5 años a la escolarización, al tiempo que algo menos de las tres cuartas partes de los niños de 4 se encuentran en dicha situación. Este esfuerzo se funda en un postulado que cuenta con una base de consenso muy amplio entre especialistas y responsables de política educativa: la asistencia de los niños a la enseñanza formal previa al ciclo primario ejerce una influencia positiva sobre sus capacidades cognitivas y de desenvolvimiento y, por ende, aumenta sensiblemente sus posibilidades de éxito escolar.

Un ejemplo de dicho postulado está relacionado con el tema que aborda este tópico: cabría esperar que los niños que han tenido mayor exposición al ciclo inicial de la educación presentaran menores niveles de extraedad que aquellos que lo han estado en menor medida.

En primer lugar, vale la pena observar cómo evolucionó la cantidad de años promedio de asistencia a la Educación Inicial. En el período 2001-2004, los años promedio de Educación Inicial han aumentado constantemente entre la población de 6 a 12 años que concurre a escuelas públicas (pasaron de 1,6 en 2001 a 1,74 en 2004). Aproximadamente nueve de cada diez niños escolarizados en Educación Primaria han asistido al menos un año a este nivel temprano de educación.

 

Fuente: Elaborado por la Gerencia de Investigación y Evaluación de ANEP a partir de la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística.

Ahora bien, si bien el acceso en términos promediales ha aumentado significativamente y dicho aumento se ha concentrado en los sectores más vulnerables (producto a que la expansión se realizó en el sector público), también es cierto que la distribución de la asistencia a Educación Inicial es regresiva. Los niños que residen en los hogares de menores ingresos presentan un nivel de asistencia significativamente menor a sus pares de hogares con mayores ingresos. Al observar la cantidad de años promedio de Educación Inicial por quintiles de ingreso del hogar es posible constatar que existe un acceso diferencial por quintil, brecha que ha permanecido estable a lo largo de los años analizados. En el año 2004, mientras que el 81,4% de los niños pertenecientes al 40% más rico (quintiles 4 y 5) había asistido dos años o más, solo el 59,7 del 40% más pobre (quintiles 1 y 2) lo había hecho.

Porcentaje de niños de 6 a 12 años asistentes a escuelas públicas por asistencia a Educación Inicial según quintiles de ingreso. Años 2001 y 2004.

 

 

Fuente: Elaborado por la Gerencia de Investigación y Evaluación de ANEP a partir de la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística.

Efectos de la Educación Inicial sobre la extraedad

Al concentrar el análisis en el impacto de la Educación Inicial, la evidencia obtenida sugiere un efecto positivo en la disminución de la extraedad entre los niños de 6 a 12 años que asisten a Educación Primaria pública: a mayor cantidad de años de Educación Inicial menores niveles de extraedad severa (niños cuya edad supera la esperada para el nivel educativo alcanzado en al menos dos años).

El porcentaje de extraedad entre los que no han tenido ningún año de Educación Inicial supera el 20% en los cuatro años de la serie (2001, 2002, 2003 y 2004). Este porcentaje baja a casi la mitad entre los que tuvieron un año de Educación Inicial (varía para los cuatro años entre el 15 y el 12%), y cuando la asistencia a Educación Inicial fue de al menos dos años el porcentaje de niños con extraedad se reduce al 6%.

Fuente: Elaborado por la Gerencia de Investigación y Evaluación de ANEP a partir de la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística

Adicionalmente, la evidencia marca indicios de que el efecto se potencia cuando los niños alcanzan o superan el umbral de los dos años o más de asistencia a Educación Inicial. En esos casos, la proporción de niños con extraedad es al menos tres veces inferior a la registrada entre niños sin acceso a la Educación Inicial.

Esto último es una pieza de información más que significativa si se tiene en cuenta que, si bien ha aumentado el porcentaje de niños que han asistido a Educación Inicial a lo largo de los años, los niveles de extraedad se mantienen constantes. Cabría preguntarse entonces si el verdadero efecto provechoso de esta expansión se plasmará en resultados concretos solo cuando se haya logrado alcanzar la cobertura universal a nivel de 4 años o, en otras palabras, que la enorme mayoría de los niños cuenten con al menos dos años de asistencia a Educación Inicial antes de ingresar a la escuela primaria.

Es posible encontrar más información sobre el impacto de la Educación Inicial sobre el desempeño educativo de los niños en las siguientes fuentes: