Una herramienta de comunicación de la Administración Nacional de Educación Pública
Más de 40.000 alumnos de 400 escuelas de todo el país, integran el Proyecto de Huerta Orgánica en la Escuela, que están desarrollando el Consejo de Educación Primaria y Fundación Logros. El programa apunta a promover el compromiso con el medioambiente, la nutrición y enfatiza el aprendizaje de asignaturas curriculares relacionadas con la naturaleza.
Por Verónica Roldós
La Directora General del Consejo de Educación Primaria, Maestra
Edith Moraes, consideró que el proyecto es una importante herramienta
didáctica, que apunta a transmitir aprendizajes concretos, valores
y educación en general.
La jerarca resaltó que esta experiencia le permite a los niños
aplicar sus conocimientos teóricos en la práctica, en lo
que atañe a la planta como ser vivo, su desarrollo, su crecimiento,
la conformación de un ecosistema y el cuidado y preparación
de la tierra. Otro aspecto medular del trabajo es la percepción
de la formación del fruto a partir de la flor y el ciclo vital.
Explicó, asimismo, que las observaciones de todos esos procesos
biológicos se anotan en la pizarra, lo que contribuye a otorgarles
una real cualidad formativa.
Otro tema muy importante es el cuidado de las plantas y las estrategias
de combate a las plagas, lo que atañe directamente al cuidado de
la naturaleza.
Edith Moraes resaltó que este proyecto otorga un valor superlativo
al verbo cultivar en su doble acepción, porque pone al niño
en contacto con un estilo de relacionarse con el conocimiento y con sus
pares.
Atribuyó singular importancia a que esta experiencia trascienda
al mero espacio de la escuela y se traslade al ámbito del hogar
y la familia.
Finalmente, la Maestra Edith Moraes se refirió a la experiencia
de socialización de los niños y la interacción entre
ellos, en lo que definió como “un proyecto compartido”.
La Directora de la Fundación Logros, Graciela Gancman, recordó que
esta organización no gubernamental, sin fines de lucro, comenzó a
funcionar como tal en el año 2000.
El Proyecto de Huerta Orgánica en la Escuela es fruto de un modelo
de centro educativo del Departamento de Salto que se fue replicando con
el tiempo, a propuesta de la empresa Nuvó Cosméticos, que
lo tomó como modelo de responsabilidad social empresarial.
En el año 2000, se asumió que era importante sumar a más
empresas y transformar a este emprendimiento en una organización
no gubernamental.
Graciela Gancman explicó que los principales pilares y beneficios
que derivan de esta práctica en las escuelas son: “sembrar
valores de ciudadanía en los niños, hacerles ver que tienen
salidas de autonomía y de autogestión y que pueden llegar
a ser emprendedores”.
También se enseña a los chicos a cuidarse a sí mismos
y a proteger su salud, mediante una buena alimentación y un fuerte
compromiso con el cuidado del medio ambiente.
“Elegimos la huerta orgánica como herramienta, pero podría
haber sido otra cosa. Sin embargo, la huerta no deja de ser un pretexto
para muchas otras cosas. Además de desarrollar la huerta, los chicos
se desarrollan a sí mismos”.
Por su parte, la Coordinadora del Área de Comunicación y
Desarrollo, Sandra Marcos, destacó que las huertas orgánicas
funcionan articuladamente con la currícula escolar, añadiendo
que cada escuela tiene un proyecto propio de huerta. En ese marco, se decide
aplicar la experiencia a las Matemáticas, las ciencias naturales
y los valores, según cada caso.
“La escuela y la comunidad escolar planifican y deciden qué grupos
participan, cómo se reparten las tareas y en qué días
y horarios asisten. La huerta es un aula más, ya que tiene pizarrones
y bancos y se trabaja dentro del horario escolar”, destacó
Asimismo, la Directora de Logros informó que este año recibieron
una gran cantidad de solicitudes de escuelas de Montevideo, que aspiran
sumar el proyecto a su currícula. “Los maestros advierten
fortalezas en las huertas, para que los chicos con problemas de conducta
puedan aliviar tensiones, sentirse más confortables dentro de este
salón de clase -que llamamos “aula verde”.
También hizo hincapié en que, a través del contacto
con la tierra, los niños descargan energías, se mueven y
caminan. Todo su cuerpo está comprometido. Marcos precisó que
la Fundación Logros apoya los proyectos escolares, pero el principal
responsable del éxito de estos es la comunidad escolar. La organización
apoya con los materiales y conocimientos, los cuales se imparten a los
maestros, vecinos y padres, a través de jornadas de capacitación
y de seguimiento.
Un dato importante que fue revelado a la Fundación, a través
de una medición efectuada en todas las escuelas con huertas del
Departamento de Artigas, es que “el 100% de los niños come
lo que planta”.
Cabe destacar que todos los niños de las escuelas participan directa
o indirectamente en el Programa, ya sea porque van a la huerta, porque
experimentan en ella como un laboratorio vivo o porque está vinculada
a la currícula.
También se aprovecha lo cosechado para el comedor escolar “Hay
una conciencia superior sobre el medio ambiente a la que hay en otras escuelas
que no tienen huertas”, afirmó Gancman.
“Lo vivenciado con las huertas orgánicas es un aprendizaje para
los valores y la vida ciudadana, que los maestros definen concretamente: no
hay que enseñar valores de manera retórica, ya que los niños
aprenden mejor mediante un atravesamiento vivencial a partir del trabajo.
La actividad en la huerta facilita al maestro herramientas para que el
aprendizaje sea menos abstracto. Los niños disfrutan, lo viven con
alegría y transmiten su entusiasmo por lo que están haciendo”,
agregó.
Cabe mencionar que, desde hace dos años, se trabaja en un proyecto
nuevo, que se empezó a implementar en el Centro Agustín Ferreiro
(CAF) y consiste en la plantación de árboles en escuelas.
Actualmente, existe una escuela con una quinta de árboles frutales
por departamento.
Es un proyecto muy ambicioso, ya que cada monte contará con aproximadamente
60 árboles de 12 especies diferentes, que proveerán fruta
en forma escalonada durante todo el año.
Todas aquellas escuelas que estén interesadas en incorporarse a
este proyecto pueden enviar su solicitud al mail: fundacionlogros@gmail.com
Por su parte, el Consejero del Consejo de Educación Primaria (CEP),
Maestro Óscar Gómez, recordó que el antecedente más
fecundo de esta experiencia es la Escuela Granja del Centro Agustín
Ferreiro.
Además, indicó que hay otra experiencia de huerta paralela
que llevan adelante Primaria, la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM)
y la Facultad de Agronomía, que actualmente trabajan en la Escuela
Nº 157 de Villa García, con los maestros comunitarios, “trasladando
la huerta a las casas. Ello aporta saberes cotidianos a estas y se retroalimenta
con las familias de los niños”.
El jerarca resaltó los valores didácticos formidables de
esta experiencia, valorando “el aprendizaje del manejo orgánico
del suelo, la clasificación de suelos, el uso de abonos orgánicos,
la planificación de la siembra y el estudio del clima”, entre
otros aspectos no menos relevantes.
Asimismo, ligó esta experiencia pedagógica a los hábitos
alimenticios y la salud bucal. “Este programa tiene una cantera inagotable
de motivaciones”, dijo el educador.
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