educarnos

Experiencias

Propuesta de formación de docentes mediante trabajo en equipo y nuevas tecnologías.

Prof. Ignacio Traversa y estudiantes de Biología (curso Ecología) de 4º año del CERP del Norte

El punto de partida

En la formación tradicional el libro es incluido en los programas académicos como un eje esencial de conocimiento fidedigno y como fuente de gran confiabilidad. Sin cuestionar a los textos clásicos, que nunca quedarán obsoletos, no hay que olvidar que el proceso que lleva a la edición de un libro abarca una serie muy larga de pasos y por ende un retrazo asociado. Es decir, que desde la propia generación de los conocimientos hasta la selección y edición de los contenidos a incluir en el texto pasa un tiempo considerable. En la actualidad vivimos un incremento acelerado de conocimiento que a su vez se multiplica en más y más conocimiento. Por tanto, somos espectadores de un desfasaje entre el contenido de los libros y las últimas tendencias o hallazgos del campo general y disciplinar de la educación. Sumado a ello, vemos también que muchos autores de Ciencias de la Educación reconocidos por nuestra comunidad educativa son de habla hispana, de modo tal que ciertas veces las vertientes y las ideas provenientes de la educación americana, anglosajona o francesa son traducidas y retomadas por estos autores para luego llegar hasta nosotros.

La formación tradicional concibe al libro como eje fundamental del conocimiento confiable. Sin embargo, en la actualidad estamos también invitados (casi obligados) a una pertinente elección de páginas electrónicas para la formación de docentes. El equipo de trabajo procuró información relevante, proveniente del Journal Citation Report, con los objetivos de proporcionar una metodología de búsqueda y socializar los hallazgos obtenidos. En este artículo se responde a las siguientes preguntas: ¿cómo podemos educar para la conservación?, ¿cuánto dista la educación superior del mundo del trabajo?, ¿cómo debería ser la educación de posgrado? y ¿qué relación existe entre los conocimientos generados con: universidad- investigación-patentes?

Surgimiento del problema

Con la globalización, que incluye a Internet como vector ágil de conocimiento, tenemos ahora la oportunidad de realizar consultas de “primera mano”, pero surge el inconveniente de la invasión de un arsenal de diversas fuentes de información y la problemática asociada a la selección de las páginas más apropiadas para la formación de docentes. A propósito, los programas educativos de formación docente incluyen bibliografía general y específica de actualidad, y comienzan a proponer algunas páginas electrónicas como bibliografía. Internet está constituida como una fuente válida de información y por ende ya se considera formativa, al punto que las producciones que circulan tanto en versiones impresas como electrónicas incluyen la revisión de páginas electrónicas relativas al campo general y específico de la educación. Estamos convidados de forma casi obligada a una selección apropiada de páginas electrónicas y frente a la disyuntiva de qué escoger desde el punto de vista de la confiabilidad del material y de su actualización. Si bien las posibles búsquedas son diversas, sabemos que es probable llegar a resultados satisfactorios si se toman como puntos de partida ciertos conceptos claves. Sin embargo, es factible que dentro de los hallazgos tengamos materiales diversos en cuanto a enfoque, nivel de profundidad y presentación de la temática específica. Por tanto, sería conveniente dedicar esfuerzos a responder interrogantes más importantes basadas en el cómo y el porqué seleccionar una fuente.

Los artículos cortos publicados en revistas de calidad, si bien son más acotados, tienen la ventaja de ser más actualizados que los libros. Es por ello que el equipo de trabajo decidió procurar información relevante proveniente del Journal Citation Report, pues esta fuente nos resuelve el cómo y el porqué desde una perspectiva educativa. Se trata de revistas indexadas que tienen un ordenamiento continuo (ranking) de calidad y de lectura, derivado de la rigurosa estructura de arbitraje de sus artículos para publicación, válidos para todos los campos del conocimiento que van desde la Literatura hasta los últimos avances en el campo disciplinar de la Matemática, pasando por la Teoría y la Filosofía de la Educación. Por otro lado, desde la perspectiva de la investigación, ya sea educativa o disciplinar, la consulta y revisión de estas fuentes de información es exigida como plataforma del proceso de investigación. El inconveniente consiste en que el acceso a ellas presupone el pago. Pero bueno, si estamos deseosos por la búsqueda actualizada no debemos olvidar que también tuvimos que pagar para comprar o hacernos propietarios de un libro de texto clásico convencional.

De esta forma la intención del equipo de trabajo fue procurar fuentes confiables (Index) y actualizadas (últimos 6 años) de información en cuanto a la educación general (Ciencias de la Educación) y específica (Biología). Como segundos objetivos o propósitos específicos nos planteamos proporcionar una metodología de búsqueda actualizada en Internet y socializar los hallazgos obtenidos.

La secuencia de actividades

En primer lugar el equipo (figura 1) planteó sus inquietudes de búsqueda en cuanto al qué y de acuerdo a ello se escogieron seis conceptos regentes (tres generales y tres específicos) a seguir: motivación, educación superior, evaluación, ecología, bosques y agua. Ya ubicados en el index se observaron las posibles formas de búsqueda: por autor, por palabra, por año y por concepto clave (keyword) predefinido como tal por el autor al inicio de su artículo. En segunda instancia se inició la búsqueda desde los conceptos más generales hacia los más particulares. De forma paralela se iba registrando cuántos artículos de revistas trataban tales conceptos. A continuación se realizó una preselección de los artículos que aparecieron y de allí se pasó a una selección final. Por último, se procedió a la traducción del resumen (abstract) y si era pertinente se realizaba la traducción del artículo completo. Finalmente, dado que los hallazgos obtenidos fueron muy diversos, pero por cierto muy interesantes, fueron seleccionadas y comentadas en este artículo las ideas transversales más simples y accesibles que creímos podrían ser de interés para la comunidad educativa general.

SOCIALIZACIÓN DE HALLAZGOS

La educación en Biología para el nuevo contexto socioeconómico y ambiental

El actual contexto geográfico revela, según Maine et al. (2006), que en los últimos veinte años la población norteamericana creció de 240 a 298 millones, mientras que la mundial de 5 a 6,5 billones (U.S. Census Bureau, 2006), en tanto, la media mundial de concentración de CO2 atmosférico pasó de 347 ppm (partes por millón) a 377 ppm. A su vez, entre 1988 y 2005 un total de 296.000 km2 (área casi equivalente a la superficie de Italia) de bosques fueron cortados en la Amazonia brasilera (según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales, 2006). Estos impactos son debidos a los cambios tecnológicos y a la globalización económica, con la consecuente pérdida de especies, disminución de la diversidad genética, erosión de los suelos agrícolas y degradación de ecosistemas. De forma paralela, emerge en los años ochenta la preocupación por la conservación biológica y la variedad de las bellezas naturales. Este nacimiento surge con raíces propias pero mediante la integración de información particular que provino de las Ciencias Sociales, en una tarea que apuntaba a establecer las bases científicas de la biodiversidad, para colocar a la ciencia al servicio de la sociedad (según el autor)

Si nos preguntásemos por las acciones del Uruguay enfocadas a la conservación, segúnMéndez et al. (2007) podemos visualizar que nuestro país se encuentra en el cuarto lugar de Latinoamérica en el establecimiento de programas académicos de educación para la Conservación, en términos relativos a su población y a la proporción del PBI per cápita (figura 2).

El primer lugar es ocupado por Costa Rica, porque sabemos que buena parte de ese país tiene áreas protegidas. Por su parte, Panamá (segundo lugar) tiene una riquísima biodiversidad (tabla 1).

Si la pregunta ahora fuese cómo podemos educar para la conservación, Chan et al. (2002), de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), proponen un modelo que fue desarrollado para realzar la enseñanza tradicional y que está basado en trabajos de terreno (salidas didácticas: figura 3) y en actividades prácticas de Ecología. Establecieron la hipótesis de que la educación en contacto con la naturaleza ayuda a una mayor comprensión de la relación entre las especies y el ambiente, pues el estudiante queda expuesto al ambiente verdadero, para así descubrir las características de los organismos que allí viven. Para contrastar su hipótesis desarrollaron dos modelos de enseñanza. El primero apoyado en proponerles a los estudiantes la búsqueda de información virtual (sitio web) sobre las adaptaciones morfológicas de los organismos de una corriente de agua dulce. En el segundo modelo, los estudiantes fueron llevados al campo donde pudieron ver y recoger especímenes, los cuales fueron traídos al laboratorio para un análisis más profundo. Los resultados demostraron que los estudiantes plantearon que la propuesta del segundo modelo fue pertinente, ya que se realzó la motivación y sus intereses por aprender. Sin embargo, también consideraron significativo un posterior estudio virtual para poder contrastarlo con la información real; sobre todo si no es posible el acceso al campo, como por ejemplo al momento de estudiar lugares distantes (ej. bosques tropicales).

La educación y el mundo del trabajo

Según Chevalier (2003) la participación de la enseñanza superior en el Reino Unido ha aumentado: del 15% en 1985 pasó a más del 33% en la actualidad. Varios estudios han mostrado pruebas de un suministro de “exceso de educación”, ya que el 40% de los graduados británicos tiene “demasiada educación” para su 16 trabajo, porque de acuerdo a una muestra, una proporción sustancial relató estar descontenta a pesar de estar graduada en nivel superior.

Si dejamos el Reino Unido y observamos la realidad en otros países, el autor Schomburg (2007) comenta los resultados sobre el éxito profesional de los graduados de los sistemas educativos de nivel superior en Europa en general y Japón. Por medio de la aplicación de indicadores objetivos y subjetivos, los resultados mostraron diferencias en los niveles de éxito profesional de los países. Considerando ambos indicadores, Finlandia, Austria y Países Bajos posen niveles de éxito profesional alto, mientras que los niveles son bajos en Francia, Italia y España. Por su parte, Japón tiene indicadores objetivos altos e indicadores subjetivos bajos. Este autor reconoce que entre los factores que tienen influencia en el éxito profesional se encuentran: los patrones estructurales y culturales del país, el tipo de institución, los programas de estudio, los factores socio-biográficos como nivel de educación de los padres de los graduados y los factores individuales tales como capacidad, comportamiento y edad.

Si analizamos el caso particular de Francia, parece ser que el descontento en los graduados es advertido por quienes van a ingresar a carreras de educación superior, lo que les lleva a modificar su elección universitaria. Según Convert y Gugenheim (2005), desde mediados de los años noventa, existe en Francia un descenso paulatino de estudiantes que se matriculan en disciplinas científicas en detrimento de las tecnológicas. La Física y la Química fueron las primeras en ser afectadas, seguidas por la Biología y la Matemática. Esto condujo a un diagnóstico demasiado precipitado basado en: “una pérdida de interés hacia la ciencia entre los jóvenes”’. Se demostró que las explicaciones de este descenso radicaban en motivos sociodemográficos. Los autores concluyen que mediante la mejora del estatus social y educativo de la formación tecnológica secundaria se tendría una solución potencial.

Ahora bien, si nos preguntásemos qué elementos comparten la educación socializadora y la educación para el trabajo a la hora de formar a un docente de Biología y al formar a un médico, vemos que Mc Leod et al. (2005) reconocen puntos de contacto. Estos autores mencionan que los profesionales en todas las disciplinas poseen un centro básico de conocimientos, conceptos y principios en los que se construyen sus habilidades de orden superior. Así como los ingenieros mecánicos conocen conceptos importantes de la Física y los psicólogos aprenden la teoría del comportamiento, los doctores aprenden Biología molecular y Química orgánica. A los maestros clínicos se les exige que tengan un conocimiento razonable en Medicina y sorprendentemente eso es todo lo que necesitan para ser reclutados para enseñar. Raramente los líderes académicos esperan que sus maestros hayan tenido instrucción formal o incluso informal en los conceptos básicos y los principios de la educación. Existe una asunción tácita de que la especialización práctica se traducirá en la habilidad para enseñar.

El buen maestro posee formación sobre ciertos contenidos pedagógicos específicos, es decir, una forma especial de conocimiento que desarrolla a través del modelo de aprendizaje, basado en la observación y en la experiencia. Sin embargo, pocos entienden los conceptos, principios y teorías básicas que hacen a los procesos de enseñanza y aprendizaje, o sea, el porqué del comportamiento pedagógico. La anterior postura crítica llevó a que los autores identifiquen, mediante un estudio realizado en Canadá, una lista de 30 conceptos pedagógicos principales que pueden realzar y mejorar el éxito de los profesores de clínica médica. De esos treinta, creemos que por lo menos un tercio de ellos son comunes con la formación de profesores de Biología, por ejemplo: evaluación formativa contra evaluación sumativa, motivación para aprender, criterio de evaluación, consecuencias no planeadas de la evaluación, estudio activo contra estudio pasivo, características de los instrumentos de evaluación, motivos para evaluar a principiantes, conocimiento-habilidades-actitudes, estudios a base de casos, estudio del ambiente y habilidades de comunicación.

La educación de posgrado, la investigación y las patentes sobre los conocimientos generados

Verspagen (2006) establece que sobre las patentes está planteado un debate en las universidades, pues desde un punto de vista económico una corriente apoya la apropiación de los conocimientos y el estímulo del derecho de autoría. Pero todo esto es paradójico en el ambiente universitario, porque las universidades operan bajo distintos esquemas de incentivos al momento de recibir fondos públicos para desarrollar conocimientos socialmente útiles.

La figura 4 muestra cómo ha evolucionado la creación de patentes en países europeos y en USA y cuál es el peso que tiene la universidad como generadora de los conocimientos.

La patente es producto de la investigación, pasemos ahora a analizar el tipo de investigación que se realiza en Biología y su forma de reportarla. En ese sentido, Fidler et al. (2005) establecen que según un estudio comprendido entre los años 2001-2005 que muestreó artículos de Conservation Biology (Conservación Biológica) han descendido los artículos que presentan estadísticas basadas en pruebas o contrastes de hipótesis y se han propuesto prácticas alternativas, como los intervalos de confianza, la teoría de la información y los métodos Bayesianos. Además, encontraron que de los artículos que reportan pruebas de hipótesis nulas (la mayoría) muchos malinterpretan la no significancia estadística como evidencia de no efecto (63%). Los resultados de la investigación que se reportan pueden implicar más incomprensión por parte del lector si los términos usados implican varias acepciones. Por ejemplo, el concepto de feed back (retroalimentación) es con frecuencia nombrado en la teoría de sistemas, en la educación en general y sobre todo en la Biología. Veamos qué nos dice una investigación realizada por van de Ridder et al. (2008), quienes exploraron el significado del término retroalimentación utilizado en la educación médica. Estos autores se basaron en que la literatura no provee una definición concensuada de la palabra retroalimentación y hallaron que en la educación médica y en las Ciencias Sociales existen tres acepciones del término: como información, como reacción que incluye información y como un ciclo que incluye a ambos. No obstante, veamos que podemos conciliar estas tres acepciones en el sentido que la tercera de ellas abarca a las anteriores.

Contexto

Resignificación del trabajo en equipo

Es en este contexto en el que se presentó con mucha fuerza la diversidad de intereses, capacidades y tiempos necesarios para hacer efectiva una producción. Por tanto, se volvió muy importante el respeto por el otro en todas sus dimensiones, lo que en algún momento generó discrepancias a las que sobrevinieron espacios dereflexión. Esos espacios fueron los que generaron las decisiones que se tomaron como grupo. En este momento adquirió relevancia el acompañamiento del docente, ya que el trabajo y las decisiones son compartidas y por tanto cada quien tiene su lugar en el grupo. Quedó claro desde el inicio del proyecto que «todos debían estar al tanto de todo» y «cada uno era ejecutor responsable de ese todo». Se intentó así establecer un símil con el trabajo de los científicos, grupal e interdisciplinar.

Por último, la educación del posgrado es generadora de conocimientos en el proceso de investigación. En tal sentido Kainer et al. (2006) establecen que el posgrado relacionado con la conservación se ha caracterizado por separar a los estudiantes en dos campos: la conservación desde la perspectiva de las Ciencias Biofísicas y desde la óptica de las Ciencias Sociales. Sin embargo, al ingresar al mercado de trabajo, los recién graduados se encuentran con que requieren trabajar más allá de los límites disciplinares para abordar la compleja interconexión que existe entre la conservación biológica y el bienestar humano. Debido a ello, el programa de Desarrollo Tropical de la Universidad de Florida desarrolló un marco para educación de posgrado que amplía el conjunto de saberes de los estudiantes por medio del aprendizaje por fuera de sus disciplinas inmediatas y a través del pensamiento en términos de sistemas socio-ecológicos interconectados. Eso fue logrado con el trabajo en equipo, la comunicación en formatos no académicos y la reflexión crítica sobre sus propias perspectivas. Todo lo anterior se realizó con talleres y seminarios conducidos por estudiantes en combinación con experiencias de profesionales invitados.

Consideraciones finales

Desde épocas pretéritas la tenencia del conocimiento significó la base para la apropiada toma de decisiones y a su vez esta se asoció a la ostentación del poder. En la actualidad, somos testigos de importantes cambios tecnológicos, ambientales y sociales, que tienen su origen en la generación de conocimiento multiplicativo (motor de cambio). Ahora, como en el pasado, la carrera por la apropiación del conocimiento parece continuar. Por otro lado, la sabiduría popular nos reporta que “el saber no ocupa lugar”, de modo que al menos desde esta perspectiva es cuestionable el planteo de una formación que brinde un “exceso de educación”. No obstante, tenemos que reconocer que la formación educativa implica inversión social y personal de tiempo y dinero y que esa inversión puede entenderse desde otra perspectiva como un costo, un descontento y un redireccionamiento de la elección si no se traduce en un resultado concreto.

Por culpa del “motor de cambio” se hace cada vez más necesario el acompasamiento correlacionado de la educación bajo una formación que combine objetivos de socialización y de trabajo. Eso implica una mayor velocidad que antes a la hora de reformular programas de estudios y contenidos a incluir en las asignaturas. En cuanto a la formación de posgrado, parece importante una equilibrada ponderación entre la especialización y la integración disciplinar, sin perder de vista a ninguna de ellas. Como no puede ser de otra forma, esta fuerte dinámica del mundo de hoy exige una continua retroalimentación para la toma de decisiones y la mejora de los procesos, en nuestro caso los educativos. Si tomamos la tercera acepción de retroalimentación, es decir, como información que implica reacción, entonces colindamos con el concepto amplio de evaluación (que trasciende a la esfera educativa y no es tampoco propio o particular de ella). Si la retroalimentación es la que ajusta o regula las entradas (input) con las salidas (output) de todo sistema (incluido el educativo), entonces el acceso a revistas indexadas en la educación es una prioridad de entrada para recibir lo generado por el “motor de cambio” y para traducirse en cambio real de una comunidad educativa.

Si continuamos con una línea crítica, en este caso pecadora de mecánica, vemos que el “motor de cambio” llega a veces por medio del reporte de resultados provenientes de herramientas estadísticas. Pero: ¿es correcto pensar que la investigación y la educación pertenezcan a mundos distantes e incompatibles? Veíamos que la educación clínica también se preocupa por aspectos educativos; del mismo modo, los resultados de investigaciones precisan de una adecuada transposición didáctica al momento de ser explicados por los docentes (ej. significado de los números). En ese sentido, los resultados de inferencias nunca son determinísticos (mecánicos) y por tanto las interpretaciones y las conclusiones son provisionales de acuerdo a las evidencias hasta el momento arrojadas por las muestras.

Para terminar, creemos que debemos reflexionar sobre quién es el dueño del “motor” y repensar si ese volumen de conocimientos generados es objeto para ser patentado u objeto para ser socializado. Por ejemplo: ¿por qué ciertos productos que la sociedad consume que son derivados de la Biotecnología, como los transgénicos, son patentados? El DNA es información biológica, su variación es biodiversidad compartida y por lo tanto patrimonio universal; como tal ¿es patentable? De ser así, el conocimiento continuará al servicio del poder.

Referencias bibliográficas

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