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Escuela Agraria de Montes de la UTU ganó premios que la posicionan como centro educativo referente

La Escuela Agraria de Alternancia Montes de la UTU, departamento de Canelones, obtuvo los premios “Gran Campeona de Ovinos de Pedigrí” y “Gran Campeona Pura de Origen” de la raza Hampshire Down, en el marco de la edición 113ª de la Expo Prado 2018, lo que la sitúa a la vanguardia en materia de genética de ganado ovino en el país y en la región. 

La escuela de Montes, que cuenta con casi un centenar de estudiantes de ciclo básico y bachillerato agrario que son atendidos por treinta docentes, funciona en régimen de alternancia y se especializa en la cría de la raza ovina Hampshire Down.

En ese régimen, los estudiantes permanecen una semana en su ámbito de estudios y otra en sus casas, desarrollando tareas cotidianas que están en sintonía con la capacitación recibida.

La mayoría de la población estudiantil es residente en la región noreste del departamento, aunque también concurren algunos jóvenes procedentes de Lavalleja y Florida.

Cabe acotar que el centro educativo dispone de quince hectáreas de campo y cuarenta y ocho animales. En ese contexto, ha sido premiada en forma consecutiva en las tres últimas ediciones de la muestra del Prado.

El profesor de Educación Agraria, José Marichal- quien es uno de los referentes de la propuesta- informó que esta iniciativa tiene como propósito “llevar la tecnología en materia de corderos pesados a los productores. Como la escuela estaba en condiciones de hacerlo, encaró el proyecto”.

Marichal recordó que, desde la década del cincuenta del siglo pasado, el noreste de Canelones tuvo la influencia de la remolacha por el trabajo del ingenio azucarero Rausa, que cerró hace ya treinta años. La escuela funciona precisamente en parte del predio que otrora ocupaba el emblemático establecimiento industrial. 

En clave productiva

El docente narró que posteriormente en la zona se comenzó a desarrollar la horticultura, particularmente los cultivos protegidos en invernáculos y, a fines de la década del noventa, se inició el auge de la ganadería.

“Como la ganadería vacuna requiere extensiones más grandes y en este caso se trabaja en predios de no más de cincuenta hectáreas, la cría de ganado ovino es más adaptable a la zona”, destacó José Marichal.

Al respecto, reiteró que el propósito de este emprendimiento que se desarrolla en el ámbito de la educación pública a través de la UTU, “es llevar la tecnología al sector productivo”.

Marichal puntualizó que la raza Hampshire Down, que es conocida popularmente como Cara Mora, corresponde a animales adultos y grandes, que pesan entre ciento veinte y ciento treinta kilogramos.

Como se trata de ejemplares que carecen casi totalmente de lana, lo más preciado y comercializable del producto es la carne, la cual es demandada desde los Estados Unidos –que es un mercado emergente – pero también desde Brasil y la región de Oriente Medio. En tal sentido, los más codiciados son los cortes traseros y los lomos.

No obstante, reflexionó que, como para competir se requiere un volumen de producción del cual nuestro país carece, se apuesta en este caso a la calidad.

Según Marichal, en ese marco nació la Cabaña Hampshire Down. “Comenzamos a presentar animales en algunas exposiciones y fuimos ganando lugar, a medida que crecía el tamaño de la majada”.

Finalmente, destacó que se obtuvieron premios en tres ediciones consecutivas de la Expo Prado. “Este año, ganamos, en ejemplares hembra, los premios Gran Campeona de Ovinos de Pedigrí y Gran Campeona Pura de Origen”, concluyó.