Mujica destacó aporte empresarial a la capacitación formal de jóvenes del INAU
Ultima modificación: 15/08/12
Los aportes empresariales concretos a la sociedad, fue destacada por el presidente José Mujica, en el marco de la firma de un convenio de cooperación entre la UTU, el INAU y la empresa que gestiona la actividad en el Hipódromo Nacional de Maroñas.
Mediante el convenio se instrumentará el curso cerrado “Auxiliares de Caballerizas”, dirigido exclusivamente a jóvenes del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (SIRPA) –dependiente del Instituto de la Niñez y la Adolescencia del Uruguay (INAU)- que se dictará en las instalaciones del Hipódromo, por parte de docentes de la UTU.
El curso tendrá una duración de 120 horas y se dictará entre los meses de agosto y octubre de este año. Los participantes serán jóvenes –varones y mujeres de entre 16 y 25 años- provenientes de un contexto de pobreza y vulnerabilidad social y su objetivo es capacitarlos a efectos de insertarlos laboralmente en el rubro hípico, el cual, actualmente, ocupa a unas 50.000 personas en todo el país.
El acto se cumplió con la presencia del presidente de la República, José Mujica, el presidente del Consejo Directivo Central (CODICEN) de la Administración Nacional de Educación Pública, doctor José Seoane, el director General del Consejo de Educación Técnico Profesional-Universidad del Trabajo del Uruguay (CETP-UTU), profesor Wilson Netto, el presidente del INAU, doctor Javier Salsamendi, el director del SIRPA, Rúben Villaverde y autoridades de la empresa HRU S.A.
Mujica puntualizó que su presencia en la ceremonia “simboliza el agradecimiento a aquellas empresas que tienden a desarrollar algo que llamaría inteligencia social. Porque esto que se ensaya aquí no es la organización de la lástima, es la lucha por tener una sociedad integrada y convivible que, en última instancia, es su mejor paradigma”.
“Hay una cuestión que no es sólo responsabilidad del sistema público de enseñanza, hay una cuestión colectiva de responsabilidad social y, muy particularmente, del sistema empresarial, que tiene la responsabilidad de construir el andamiaje económico de la sociedad y es un error que permanezca indiferente, no participando en la construcción de los avatares de la sociedad”, precisó.
Por su lado, Seoane señaló que el “compromiso” de la Educación Pública es “democratizar el conocimiento”, haciéndolo accesible para todos los ciudadanos. En ese sentido, consideró que la “responsabilidad” está centrada en la “creación de nuevas posibilidades de acceso al conocimiento, crear nuevas formaciones y crear nuevas formas de enseñar y de aprender”.
“La propuesta que hoy se plantea aquí tiene un objetivo muy preciso y muy acotado en el tiempo. Pero pensamos que permitiendo a los jóvenes incorporarse rápidamente al mundo del trabajo, se abre también la posibilidad de seguir estudiando”, agregó.
Netto valoró que la institución que dirige “difícilmente se encuentre trabajando en soledad”, en la medida que procura el encuentro con otras –públicas y privadas- con “confianza” y “extrayendo lo mejor” de cada una, a efectos de construir objetivos comunes “para dar respuestas a las personas”.
Señaló que la propuesta acordada “permite a un grupo de jóvenes acercarse a un conocimiento inicial, pero específico, en un área de gran desarrollo del país. Este espacio de formación es acreditable, que introduce un sexto de acreditación de un año de formación, para una propuesta que este mismo grupo interinstitucional seguirá trabajando en conjunto para construirla y tenerla pronta para desarrollarla el año próximo”.
Por su parte, Salsamendi hizo hincapié que “acá se hace un curso para que se aprenda, en una actividad que se necesita y viene gente a trabajar en serio. Eso es lo que más nos atrae de este tipo de planteos”. Subrayó que esta experiencia “da la dimensión de uno de los desafíos más importantes que seguimos teniendo, que es vincular lo que se llama educación formal con el trabajo.
En función del convenio, el CETP-UTU se compromete a diseñar la propuesta de capacitación, realizar la gestión económico-financiera de los recursos del proyecto, realizar la supervisión educativa del desarrollo del curso y a seleccionar, contratar y supervisar a los docentes involucrados.
Por su lado, el INAU se obliga a realizar las articulaciones necesarias para lograr una adecuada instrumentación del curso, seleccionar los participantes hasta un número de 20 aspirantes, acompañar las actividades de atención directa todos los días del curso, aportando dos operadores sociales fijos y uno de apoyo y además, acompañar las prácticas del curso, la búsqueda de empleo y la efectiva inserción laboral de los cursantes.
Por último, la empresa HRU S.A. se compromete a colaborar con profesionales de la actividad hípica para impartir clases y en la realización de los programas de estudio. También aportará las instalaciones del Hipódromo para las prácticas y los materiales necesarios para realizarlas, además de los insumos didácticos para las clases teóricas. Asimismo, la empresa asume la obligación de contratar al 25% de los jóvenes que realicen el curso, durante cuatro meses.