Niños reclamaron su derecho a estudiar, jugar y no trabajar
Ultima modificación: 12/06/12
Dos centenares de escolares colmaron la Torre Ejecutiva, en el marco de la celebración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil. En la oportunidad, el presidente de la Republica, José Mujica, recibió “Las pequeñas instrucciones del año XII”.
El acto central de la agenda de actividades, que se desarrolló en la sede gubernamental, contó con la presencia del presidente del Consejo Directivo Central de la ANEP, doctor José Seoane, el director general del Consejo de Educación Inicial y Primaria, maestro Héctor Florit, y el subsecretario del Ministerio de Educación y Cultura, maestro Oscar Gómez, entre otras autoridades.
Las actividades comenzaron hace varios meses, cuando cientos de niños del Programa Proniño de Fundación Telefónica y estudiantes liceales que asisten a centros educativos de todo el país, emprendieron la preparación de la conmemoración.
De las numerosas asambleas, que contaron con la participación de alumnos de escuelas y liceos, surgió la idea de preparar un manifiesto – “Las pequeñas instrucciones del año XII”, que resumiera las inquietudes de los chicos en torno al trabajo infantil y otros problemas sociales.
Inspirándose en un hecho histórico relevante como las Instrucciones de 1813, niños y adolescentes elaboraron un documento de veinte puntos, con el propósito de compartirlo con el presidente de la República, José Mujica, y las autoridades de la educación.
En la práctica de aula que permitió la elaboración del trabajo, se incluyeron también otras estrategias pedagógicas, como sesiones de lecto-escritura, repaso de conocimientos de historia y educación ciudadana.
La actividad involucró a alumnos de las escuelas Nº 120 y Nº 145 que interrogaron amablemente al gobernante, promoviendo un momento de espontánea y cálida comunicación.
Mujica destacó que el primero y más importante de los derechos de los niños es “el derecho a la vida”. Sin embargo, consideró que ellos necesitan, ante todo, “mucho cariño, amor y comprensión”.
También instó a la sociedad uruguaya a ser solidaria con las familias pobres, particularmente cuando se trata de madres solas que tienen hijos a su cargo. “Para ser felices, tienen que trabajar jugando”, afirmó.
En la lista de demandas incluida en el manifiesto, se incluyen referencias a la escuela pública como generadora de oportunidades, a promover la conciencia social para la erradicación del trabajo infantil, la creación de nuevos centros educativos para masificar aún más los aprendizajes, la apertura de más guarderías y lugares de recreación y que se cumpla, en todos sus términos, la norma que prohíbe expresamente el trabajo de los menores.
Paralelamente, en el vestíbulo de la Torre Ejecutiva, se organizó una exposición, con piezas artísticas alusivas al tema de la abolición del trabajo infantil, creadas por los propios alumnos. Allí trabajaron más de un centenar de niños, que fueron supervisados por docentes y artistas voluntarios.
El docente y artista plástico Boris Romero dijo que la idea creativa fue trabajar con materiales no muy tradicionales. “Con el pizarrón, que es el soporte que disponemos, estamos trabajando con láminas de aluminio con colores, de modo de poder jugar libremente con las transparencias. Ellos hicieron un boceto y luego será transferido a la chapa, que quedará unida con materiales de acero al pizarrón”.
Romero culminó expresando que la idea, que es naturalmente alegórica, sugiere “que el trabajo infantil nos ancla y nos tira hacia abajo. Ese es el concepto que se quiere dejar plasmado. El trabajo infantil es un flagelo mundial y particularmente latinoamericano”.