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Escuela sustentable uruguaya fue reconocida en el exterior

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El proyecto de la Escuela N° 294 Sustentable de Jaureguiberry (Canelones), obtuvo una distinción por parte de la Organización Mundial de la Educación Preescolar (OMEP). La Consejera del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública, Maestra  Elizabeth Ivaldi, presentó la experiencia en el congreso organizado por esta entidad.

La Consejera del CODICEN, Maestra Elizabeth Ivaldi, viajó en el mes de junio a la ciudad de Praga, República Checa, invitada, incluyendo gastos de traslado y alojamiento, para participar y exponer en la Asamblea y Congreso Mundial 2018 de la Organización Mundial de la Educación Preescolar (OMEP), que este año celebra su 70 aniversario.

El Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) y OMEP Uruguay presentaron la experiencia de la escuela pública de Jaureguiberry, departamento de Canelones, la primera autosustentable de América Latina, obteniendo una distinción y, por ende, la invitación a un miembro de la organización a participar en el encuentro, en este caso Ivaldi.

La OMEP que se encuentra presente en nuestro país desde hace 60 años, fue impulsada en Uruguay por Anunciación Mazzella de Bevilacqua y nació a partir de los Institutos Normales en momentos en que comenzaba la formación de maestros en Educación Inicial.

Durante el Congreso, la ponencia sobre la escuela de Jaureguiberry tuvo una muy buena recepción. En esta oportunidad, con el apoyo del Plan Ceibal, Ivaldi también realizó una exposición sobre el proyecto “Un Ceibal en el jardín”, del cual fue impulsora en el año 2011, desde su tarea de Inspectora Nacional de Educación Inicial. La experiencia alude al trabajo en talleres con ceibalitas en los jardines de infantes y es valorada por la Consejera como la única que dio cuenta del trabajo directo con los niños en esta instancia. Durante la Asamblea Mundial en la que participaron representantes de más de 40 países, se realizaron distintos talleres. “Uno de ellos consistió en la proyección de diversas formas de amplificar la voz de los niños para que sean tenidos en cuenta, cumpliendo de esa forma con el derecho a la participación que está presente en la Convención de los Derechos del Niño”, relató.

“Estamos atravesando un momento histórico en que los cambios sociales y su impacto en la organización de las familias, sumado a las situaciones difíciles que atraviesan grandes sectores de la población, ha incentivado el interés en los temas de infancia. No obstante, no se trata solamente de hacer muchas y diferentes cosas por la infancia, sino de hacer lo que hay que hacer en cumplimiento de sus derechos”, afirmó Ivaldi, quien cuestiona el modelo adulto céntrico en lo que concierne al enfoque de muchas de las acciones dirigidas a la primera infancia.

Ivaldi destacó también, el hecho de que la Asamblea Mundial resolvió no realizar nuevas declaraciones, sino retomar las anteriores referidas al derecho al juego, al derecho a la educación, a la necesidad de un presupuesto genuino para las políticas de infancia y a la situación de los niños inmersos con sus familias en procesos de migración.

Los representantes allí presentes se comprometieron a militar estas declaraciones en cada uno de sus países, y elaboraron un Plan de trabajo que titularon: “De las declaraciones a las acciones”.

La lectura por parte de OMEP México de su declaración nacional sobre los niños separados de sus familias en situaciones de migración en la frontera con Estados Unidos, generó una gran adhesión entre todos los presentes. Fue un momento de gran sensibilidad al comprobar, una vez más que las situaciones conflictivas que no logran resolver los adultos repercuten en la infancia.