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El teatro como herramienta de reflexión y formación de los estudiantes

Liceales de Paso de la Arena presentaron una adaptación teatral de “Pasionarias”, basada en la vida de Julia Arévalo, una destacada uruguaya que luchó por los derechos de los más desfavorecidos. El proyecto contribuye a la formación integral de los estudiantes y a la reflexión histórica a través de la actuación, que dota de vida al pasado que habita en sus libros.

Julia Arévalo, nacida en Barriga Negra, departamento de Lavalleja, en 1898, se desempeñó como una eminente política uruguaya.

La influencia anarquista de su padre, junto al que presenció reuniones desde muy pequeña, la iniciaron e inspiraron en la militancia, afiliándose al Partido Socialista del Uruguay e integrándose unos años más tarde al naciente Partido Comunista del Uruguay, en el año 1920.

Su vinculación con el movimiento sindical también se retrotrae a su actividad laboral en la Tabacalera donde trabajó siendo una adolescente, fragmento de su vida representado diáfanamente por las ex alumnas del Liceo N° 46, quienes recrean vívidamente cómo se levantó en pos de los derechos de sus compañeros y compañeras.

En 1942 fue electa diputada, convirtiéndose en una de las primeras mujeres junto a Magdalena Antonelli, también diputada, y a las senadoras Sofía Álvarez e Isabel Pinto, en ingresar al parlamento. En 1946 asumió como senadora.

Julia Arévalo era la abuela de Julia Moller. Entre sus señas más privadas se sabe que le gustaba mucho cocinar y cantar tango. Moller la recuerda vívidamente y con admiración, por eso se emocionó durante la representación que las alumnas realizaron en el Liceo N° 6 “Francisco Bauzá”.

Arévalo se destacó por su actuación política y de lucha, en un momento donde la opinión de las mujeres se encontraba silenciada e inmersa en la impronta eminentemente masculina de la época, contaminada además por las escasas posibilidades a las que estas podían acceder. Julia, así como otro puñado de precursoras, rompió los moldes y alzó su voz en defensa de las minorías.

Moller recordó los esfuerzos que su abuela hizo desde los 10 años en una fábrica de fósforos para ayudar a su familia económicamente, las largas distancias que recorría para ir a trabajar siendo una niña y su paulatino involucramiento en las causas sociales y en la lucha por condiciones dignas de trabajo para ella y sus compañeros.

El público que colmó el salón de actos del Bauzá, alumnos y alumnas de cuarto año, siguieron en silencio y muy atentamente la trama de la representación. No hubo una sola interrupción de celulares y reinó un silencio absoluto. Como explicó Matías Rótulo, profesor de Literatura y director de la obra, en estos liceos se respira la cultura del teatro.

“A nosotros nos gusta decir que hay bachilleratos artísticos y que hay ciclos básicos artísticos, y uno de ellos es el nuestro en el Liceo N° 46”, valoró.

En el Liceo N° 46 de Paso de la Arena profesores de distintas asignaturas destinan muchos sábados para la formación y recreación teatral de sus alumnos, que estos retribuyen con mucho entusiasmo.

Para Rótulo, esta iniciativa contribuye a que los estudiantes “se suelten” y aprendan de una manera integral los contenidos de los cursos de las diferentes asignaturas. “Ven la historia desde otra perspectiva, siendo protagonistas de ficción. Ellos preparan las obras y las ensayan”, explicó.

Cultura y aprendizaje

Los estudiantes de la última fila se pusieron de pie para oír y admirar mejor la sólida actuación de Micaela Acosta, en la figura de una Julia Arévalo adulta, y de Pilar Alaniz, interpretando a Julia de joven, y de Romina Aguirre, en el papel de una periodista que entrevista a la protagonista. Todas las actrices son ex alumnas del Liceo N° 46 de Paso de la Arena.

En el auditorio también se encontraba el dramaturgo que escribió “Pasionarias”, Dino Armas, y la actriz que interpreta a Julia Arévalo en la representación que actualmente se encuentra disponible en el teatro, Susana Castro.